Elaboración
PREPARACIÓN
Cortamos los solomillos en trozos de unos 3 cms.
Los salpimentamos y los doramos en la cazuela antiadherente con 3 cucharadas de aceite. Tienen que quedar poco hechos por dentro.
Añadimos el whisky y, cuando esté bien caliente, flambear y dejar reducir a fuego vivo. Quitar los trozos de solomillo de la cazuela y reservar.
A la reducción de whisky, añadimos la nata, los quesitos cortados y la salsa de soja. Ligamos bien la salsa y dejamos que reduzca un poco.
Probamos y rectificamos la sal. Colocamos los solomillos sobre una fuente y servimos la salsa por encima con el perejil espolvoreado, y servimos.
NOTAS
Podemos acompañar el plato con unas patatitas baby hervidas y rehogadas en mantequilla.