magazine
gastronómico digital

Año XINumero 168


suscríbete a las noticias
de afuegolento.com

Hemeroteca

Consulte otras ediciones



Iñigo Zarauz

Curiosidades sobre los antecedentes históricos en la ingesta de la carne de bovino
DE EGIPTO A ISRAEL

Parece que fue en las riberas del Indico en donde se localizaron los primeros especimenes de ganado bovino. Dadas sus características de fácil aclimatación, poco tardaron en expandirse, ya que situándonos en cualquier punto a lo largo y ancho de nuestro planeta, allí los encontramos, y todo ello, a lo largo de los tiempos.
Reflejo de la trascendencia que los egipcios prestaban al ganado bovino, aparece la referencia al carácter sagrado que allá por los años 2.700 a.C. se otorgaba al denominado buey Apis, el buey sagrado de Menfis.

Fue a finales del siglo XIX, cuando un egiptólogo famoso, el francés Auguste Mariette, descubre por azar junto a la famosa pirámide de Saqqara, la semejanza de una serie de esfinges con las existentes en residencias de antiguos prebostes de El Cairo y Alejandría. Su labor investigadora y deductiva le conduce, tras el hallazgo de una invocación a Apis, al descubrimiento de la parte esencial del conjunto de templos en honor del dios Serapis.

El paso siguiente va a realizarse con el alumbramiento de un grupo de tumbas del propio Apis, el buey sagrado, lo que permitió apreciar algunas de las formas de culto de los egipcios. En efecto, la conclusión a que se llega, es de que además de la representación de los dioses en forma de animales, es al animal mismo a quien se venera. En esta línea, a quien se otorga el culto más solemne, es precisamente al buey Apis, servidor del dios Ptah, según la creencia egipcia.

Esta veneración se concretaba en que al animal se le mantenía en el templo, ocupándose los sacerdotes de cuidarlo dándole toda clase de “caprichos” y permitiéndole vagar a sus anchas. Al morir, era objeto de solemnes ceremonias, terminando por embalsamarlo y enterrarlo en cementerios exclusivos para esta especie animal, al igual que se hacía con otras, como era el caso de gatos, cocodrilos o machos cabríos.

Y a buey muerto, buey puesto, es decir, que otro animal de similares características ocupaba el lugar del fallecido.

Estas actuaciones que encontramos en los antiguos Imperios, centro de las civilizaciones conocidas, y conducentes a ensalzar al buey como objeto de culto cercano a sus divinidades, no impedía la atención a la fuente de alimentación que suponía la crianza del ganado bovino.

En la época que consideramos, la trashumancia de vacas, toros y bueyes era el método de crianza más extendido, practicándose el pastoreo y consiguiente conducción del ganado en busca de los lugares que pudieran ofrecer el forraje adecuado para su alimentación.

Así en Egipto, la propia naturaleza, viene provocando el desbordamiento del Nilo una vez al año. Fluyendo por el cauce del río más grande del planeta, las lluvias caídas en Etiopía llegan a su máximo nivel en el mes de setiembre, manteniendo inundado el delta durante un mes, depositando sobre la tierra el limo negro que asegura la fertilidad de las cosechas y el crecimiento de plantas forrajeras. Ello da lugar a que los ganaderos considerasen la conveniencia del traslado de los animales para su engorde desde el lugar de origen hasta los pastizales resultantes tras las inundaciones. Recuerda este procedimiento al actualmente en uso para los corderos de la Bretaña francesa, que a los pies del Mont St. Michel, aprovechan las hierbas bañadas por el flujo de las mareas. La diferencia notable en este caso, es que la periodicidad es diaria, mientras que para los ganaderos egipcios se producía una vez al año.

Así pues, la sacralización de los bueyes no impedía la utilización del bovino como base alimentaria, no sólo como aportación de carne, sino también de leche.

Al igual que en nuestros días, el término del ciclo en la producción láctea de las vacas, precedía a su engorde para terminar con el sacrificio de las mismas, y así proceder al aprovechamiento de su carne.

Dicho sacrificio se realizaba mediante el correspondiente desangrado, llevándose a cabo un control sanitario con los medios propios de la época, y que de alguna forma se ha podido estudiar en el denominado “Papiro del Veterinario” atribuido a Kahun (XII dinastía, esto es hacia el 1.750 a. de C.) y que trata de las enfermedades de este ganado.

La necesidad de aumentar la cabaña, convertía en actuaciones normales como fuente de abastecimiento, (digno reflejo de la filosofía del poder imperante) al saqueo y rapiña en los territorios colindantes, en busca del ganado que satisfaciera las necesidades alimentarias de las gentes del Imperio .
En el caso de Egipto, el cenit de dicho poderío se alcanza en la XIX dinastía, con Ramsés II, el Grande. Tras un período de sesenta y seis años de gobierno, la situación tras su muerte se convierte en una total anarquía, que no se reconduce hasta la llegada de Ramsés III, quien para dejar claras las cosas a sus convecinos, practicaba las incursiones con no muy buenas intenciones. Así es a él, a quien se atribuye el que se vanagloriara de haberse llevado como botín de sus poco pacíficas aventuras guerreras en Libia, Siria y Nubia, “...tres mil seiscientas nueve vacas, ciento ochenta y cuatro caballos, ochocientos sesenta y cuatro burros, y nueve mil cienta treinta y seis cabras ...”

EL PUEBLO DE ISRAEL

Los componentes de lo que con posterioridad se vino a denominar Pueblo de Israel, vivían subyugados en los Imperios egipcios, hasta que llegados los años 1.250 antes de C., Moisés organiza y funda el pueblo judío, cuyas vicisitudes, normativas y peripecias sin fin, se han visto reflejadas en el denominado Libro de los Libros...

Constantes son las referencias que en la Biblia podemos hallar acerca del ganado bovino, así como a las normas de alimentación que deben aplicarse en función de una pretendida higiene,( al uso de la época) mezclada con unas instrucciones religiosas, cuando menos confusas a nuestros ojos, pero sin duda respetables y válidas en el entorno en que se establecían.

Una muestra de las mismas la hallamos en el Levítico, Capítulo 3, en el que al desarrollar las oblaciones de sacrificios pacíficos, se hace una distinción entre el ganado mayor (versículo 1), del ganado menor (versículo 6), estableciendo cuál debería ser el ritual a seguir a la hora del sacrificio de la res: “....pondrá su mano sobre la cabeza de la víctima, que degollará a la entrada del Tabernáculo de la Reunión... “

Curiosa es la relación que se establece entre la gravedad de los pecados y la importancia del animal a sacrificar para satisfacción de Yahvé. En el capítulo 4, versículo 3, del mismo libro, se nos relata que “... si el que peca es el Sacerdote ungido, que de este modo hace culpable al pueblo, ofrecerá a Yahvé por el pecado cometido, un becerro sin tacha ...”, para seguidamente indicarnos que si el pecado es del pueblo, otro becerro igual que el del sumo sacerdote; si el pecador fuera el Príncipe, bastará un macho cabrío; si se considera a un particular cualquiera, el animal sacrificado será una cabra hembra, y así vamos descendiendo estableciendo los sacrificios en función de las posibilidades económicas del pecador, pasando por la oveja, un par de tórtolas o incluso llegando a los palominos...

La primera conclusión a que llegamos, se relaciona con la importancia que se concede al bovino como especie situada en primer lugar en la clasificación de las ofrendas a Yahvé en solicitud del perdón por los pecados cometidos. Pero el tema no queda ahí, ya que se establecen estrictas normas de alimentación detalladas en el capítulo 11 del Levítico, que realmente no tienen desperdicio:

“Habló Yahvé a Moises y a Aaron, y les dijo: Hablad a los Hijos de Israel y decidles : estos son los animales que podéis comer de entre todos los animales que hay sobre la tierra. Todo animal biungulado de pezuña hendida que rumia, ése podéis comer. Pero no comeréis a pesar de que tienen pezuña hendida: el camello, pues aunque rumia no tiene partida la pezuña, será impuro para vosotros...“

La lista de animales prohibidos se completa con el conejo, la liebre y el cerdo, y en cuanto a los permitidos se detallan con mayor precisión en el Capítulo 14 del Deuteronomio: el buey, la oveja, la cabra, el ciervo, el corzo, la cabra montés, el antílope, el búfalo y la gamuza.

Como puede apreciarse toda esta mezcolanza de normas seudoreligiosas con instrucciones prácticas relativas a la higiene alimentaria para evitar enfermedades, o bien para preservar a determinados animales, (como el camello para sus funciones de transporte) hicieron que el ganado bovino se convirtiera en el eje principal de la alimentación carnívora de este pueblo, que tanta influencia ha tenido en el desarrollo de la civilización cristiana en la que estamos inmersos. Cierto es que la normativa judía contenida en el Torá, no es de aplicación entre los cristianos, entre otras razones porque la racionalidad ha ido imponiéndose parcialmente en la dieta. Pero no resulta en absoluto ridículo, si, por ejemplo, la comparamos fríamente con la norma todavía vigente en relación con la abstinencia de los católicos, que teórica y prácticamente permite en día de vigilia la ingestión de riquísimas y carísimas angulas, pero penaliza la de un trozo de un mísero chorizo...

No juzguemos, sobre todo fuera del contexto histórico en que las normas se establecen. El hecho cierto es que la carne de bovino estuvo presente entonces y seguirá estándolo a lo largo de la historia de la humanidad.
ediciones anteriores

A la búsqueda del cordero “Pré Salé”
VIAJE GASTRONOMICO A NORMANDÍA
Valorar la aportación de la mujer en la culinaria
Hablemos de gastronomía
La crisis económica también en la restauración
La carta de verano
El descorchado y la decantación de los vinos
Una cuestión de estrategia
La guerra del foie-gras se renueva
El abastecimiento de los alimentos
UN RECUERDO A LOS INICIADORES DEL MUNDO DE LA CONSERVA
Las alubias, una honesta legumbre
Un recuerdo del jamón serrano ibérico de bellota
Vinos para disfrutar
EL SAUTERNES
Eneko Atxa, Restaurante Azurmendi
PREMIO EUSKADI 2007 AL MEJOR RESTAURADOR
Aclarando terminologías: sibarita, gourmet, gourmand
La cocina tradicional en evolución
El Medoc
VIAJES GASTRONÓMICOS
Los amantes de la cocina
La calidad en la restauracion: los sabores originales
La calidad del servicio en la restauración
UNA ASIGNATURA PENDIENTE
La Manzanilla, un vino con personalidad
El Perigord
Amigo boquerón, su problemática
Los bonitos y el atún, el pescado de la temporada
¿Qué ha pasado con las vacas locas?
El consumo de pescado en la ingesta personal
Las razas del ganado bovino
EL GANADO DE ENGORDE
Los fritos: una tradición controvertida
Destino Viena
VIAJES GASTRONÓMICOS
Cerdeña
LOS VIAJES GASTRONÓMICOS
LA IMPORTANCIA DE LA PATATA: sus orígenes y el camino recorrido en Europa
¿Cocina clásica? o ¿cocina tradicional?
CARTA A UN COCINERO CLÁSICO...
Los viajes gastronómicos
DESTINO: BOLONIA
El consumidor de carne en el mercado norteamericano
Una reflexión sobre las relaciones entre Restauradores y la Crítica Gastronómica
La influencia de las cocinas asiáticas
UN ANÁLISIS BÁSICO
La trufa, un manjar exquisito
SANTI SANTAMARIA, un personaje inquieto
UNA SALIDA DE TONO CON RAZÓN
La salsa vizcaína
ANÁLISIS COMPARATIVO
Los restaurantes que merecemos
La Cocina vasca vista desde el exterior
Las angulas de la Ría de Butron
De Picadilly a la Madeleine
DELICATESSEN EN ESTADO PURO
Carta desde Popayan, Colombia
IV CONGRESO GASTRONÓMICO DE POPAYAN (7-11 SEPT 2006)
De las lecturas del verano
El queso que más te guste
La globalización de las culinarias y su efecto sobre las cocinas tradicionales, como la vasca
La cultura gastronómica en el País Vasco
TERCERA ETAPA: LLEGAMOS A 1990
Una visión de la Cultura Gastronómica en el País Vasco (2ª parte)
Una visión de la Cultura Gastronómica en el País Vasco (1ª parte)
El tournedos Rossini
Las guías gastronómicas
UN PRINCIPIO DE ANÁLISIS
Curiosidades del mundo del foie gras
LA DENOMINACIÓN DE ORIGEN
La cocina francesa del siglo XIX
Castañas en Navidad
La cita anual con la caza de pluma
Las denominaciones de origen
SU ACTUALIDAD Y FUTURO
¿Degustaciones Navideñas? Ostras y caviar todo el año
¿Está en crisis la cocina francesa?
LA OPINIÓN DE LOS RESTAURADORES FRANCESES
Gastronomía y cultura
Una bodega de lujo
LA VEGA SICILIA (1.864 - ...... )
La Nueva cocina, un mito ... o ...una realidad
El faisandaje
UNA PREPARACIÓN NATURAL PREVIA A LA CONDIMENTACIÓN DE LA CAZA

afuegolento.com es una publicación electrónica de Bongust Producciones SL.

Copyright © 1998-2007, Todos los derechos reservados. Aviso legal

desarrollado por at4.net