
Por: Conchi de Miguel
Joan Bustos es el director de proyectos de Avantsis, una empresa dedicada por completo a la hostelería e instalación de cocinas con diseños exclusivos. Sus productos son de elevado coste pero a la vez muy profesionales y personalizados. En Avantsis nunca trabajan con un diseño estándar de cocina sino que el proyecto se desarrolla siempre desde cero, con mucho estudio y siguiendo el asesoramiento del chef que hace la inversión. La cocina se personaliza en función de sus necesidades, de las características del restaurante, del personal que trabaja en él, horarios, tipo de carta, productos de trabajo... Se miran todos los detalles.
El equipo de Avantsis trabaja en Mallorca, Madrid y Cataluña con proyectos planteados para espacios de entre 20 y 800 metros cuadrados y, como media al año, llega a montar entre quince cocinas de tamaño medio y tres grandes. "Tenemos capacidad para realizar treinta o cuarenta al año -explica Joan Bustos- pero nuestro producto no sería tan personalizado". El director de proyectos reconoce que con esta filosofía, "por suerte o por desgracia", se pierde una parte de mercado, "sin embargo, podemos ofrecer calidad que es con lo que nosotros nos sentimos cómodos". Y añade: "Tampoco solemos montar para particulares, aunque hay excepciones como una que se hizo porque el cliente disponía de 4.000 metros cuadrados, era como un hotel".
Las obras de instalación suelen tener una duración de entre cuatro y cinco meses. Después se realizan supervisiones periódicas para comprobar que todo marcha en orden y posteriormente se van reciclando las máquinas dado que los montajes exigen tecnología unificada.
Para valorar su trabajo, Joan Bustos y sus compañeros pasan muchas horas en la nueva instalación con el objetivo de vivir in situ un pase de cocina en hora punta, el momento en que se puede ver que el mínimo detalle es capaz de crear un caos total. "Hacemos cocinas para toda la vida y si hay un error durará toda la vida. Un horno se puede cambiar, pero si fallas por ejemplo en la distribución de los elementos... Esto es muy importante".
"Además hablamos de cocinas montadas para mostrarse, para poder invitar al cliente a que pase a verlas. Las cocinas han dejado de ser la parte tabú de los restaurantes", dice Joan. Y es que la clientela en restauración cada día es más exigente, tiene más conocimientos sobre el tema y una curiosidad mayor por conocer de cerca la otra cara del restaurante. También hay más gente que se atreve a hacer una buena inversión, que pasen siete años y la instalación siga funcionando correctamente porque, como apunta Joan, en restauración esta parte es igual de importante que las habitaciones de un hotel.
Además de la calidad-precio Avantsis tiene otro valor añadido importante. "Todos nuestros clientes hoy, además, son amigos. Por hacerles bien el trabajo, observar lo que necesitan, y en definitiva, corresponderles; acabamos hablando su mismo idioma y entendiéndonos perfectamente". También influye el factor de que esta empresa se dedique cien por cien a la cocina. "La ventaja es que nos gusta mucho la cocina, tenemos una, y cocinamos en ella, así podemos conocer las mismas problemáticas que surgen a los clientes".

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