Se degustaron tres tipos de perdices y cuatro cortes diferentes de carne de Wagyu, originaria de Japón. Destacó la elevada calidad de los vinos, todos provenientes de agricultura ecológica y pertenecientes a los Vinos de Pago
(A Fuego Lento).
El
Casino de Madrid acogió una singular jornada gastronómica dedicada a la cata-degustación de tres vinos de las
Bodegas Garmendia, en compañía de perdices y de carne de Wagyu, denominación de origen de la carne de buey de Kobe.
La convocatoria, a la que asistieron un nutrido grupo de gastrónomos, sumilleres y periodistas, contó con la presencia de
Rafael Ansón, Presidente de la Academia Española de Garstronomía;
Mª Isabel Mijares, directora de Equipo Team,
Patxi Garmendia, Propietario de Bodegas Garmendia y
Ymelda Moreno, presidenta de la Cofradía de la Buena Mesa, entre otros.
Todos los asistentes pudieron degustar tres tipos de carne de perdiz, Perdiz Salvaje, Perdiz Silvestre y Perdiz de Caja, así como diferentes cortes de carne de Wagyu, y valorar la armonía de estos platos con los vinos de Garmendia.
Con estos ingredientes, el genial
Paco Roncero ideó un extenso menú en el que se degustaron en primer lugar los tres tipos de perdiz, seguidos de chistorra y caña de lomo elaborados a base de carne de Wagyu y posteriormente, 4 platos de esta misma carne preparada en diferentes cortes y acompañado de distintas salsas y guarniciones.
La cata estuvo además presidida por la imagen de ?La Dama de Santa Rosalía?, una bella escultura de
Manolo Valdés, que el artista va a reproducir en enormes proporciones, 8 metros de alto, para Bodegas Garmendia. Esta imagen, que se instalará en la entrada principal de las Bodegas, se convertirá en el símbolo de la casa, uniendo una vez más el mundo del arte y el diseño con el de la vinicultura.
Unanimidad de opiniones en la cataSegún la valoración de todos los asistentes, el Vino Garmendia Selección Tinto 2003, con un 75% tempranillo y un 25% de merlot, destacó por su armonía con todos los platos, tanto de perdiz como de carne de Wagyu. Se mostró redondo, con una respuesta en boca muy buena y con una prestancia que, según la mayoría de los asistentes a la cata, no restaba protagonismo a las carnes sino que complementaba muy bien cada una de ellas.
Especialmente destacada fue su buena armonía con la Perdiz Salvaje, con la que quedó en un claro primer puesto frente al Garmendia Tinto Crianza 2003 (Tempranillo y Graciano), en un segundo lugar y el joven Garmendia Tinto 2005 en tercer lugar (100 % Tempranillo).
Igualmente el Garmendia Selección quedó en un primer puesto en su armonía con la
Perdiz Silvestre, pero en este caso, seguido de cerca por el Garmendia Tinto 2005, que recibió también en una importante puntuación. Por último, se produjo un
empate técnico en la tercera cata con
Perdiz de Caja ya que tanto el Garmendia Selección como el Garmendia Tinto 2005 recibieron la mayoría de las puntuaciones, quedando casi a la par. Menos valorada fue la armonía con el Garmendia Tinto 2003.
En la posterior degustación que se hizo de carne de Wagyu, servida en 4 cortes diferentes, del que destacó el Bocado de la Reina, de nuevo el Garmendia Selección Tinto 2003 fue el más votado por su gran armonía con este tipo de preparaciones de carne.
Al finalizar la degustación, Rafael Ansón anunció que la Academia Española de Gastronomía había decidido conceder el
Premio Nacional al Mejor Jefe de Cocina 2006 a Paco Roncero.

Bocado de la reina

Caña de Wagyu

Lomo de Wagyu

Perdices