Te envio algunas ideas con mis recetas:
Panacota de dátiles (light) c/Stevia
con gelatina de rosas sobre colchón de merengue suizo
Ingredientes para dos amantes deseosos de alcanzarse:
- 200g de dátiles
- 1 pizca de extracto de Stevia (edulcorante vegetal -ka`a je`e)
- 1 trocito de rama de canela
- 1 pizca de nuez moscada
- ½ litro de leche
- 1/2 cucharada de gelatina sin sabor (cola de pescado)
Merengue suizo:
- 1 clara de huevo
- 1 pizca de extracto de Stevia
- ¼ de cucharadita de gelatina sin sabor (cola de pescado)
Gelatina de rosas:
- 2 tazas de pétalos de rosas (si son rojos mejor)
- 1 taza de agua
- 1 pizca de extracto de Stevia
- 1 cucharadita de gelatina sin sabor
- 2 gotas de esencia de rosas
Procedimiento:
Poner a hervir la leche junto con la canela y los dátiles picados finamente, agregar el extracto de Stevia, la nuez moscada y la gelatina previamente hidratada. Retirar la rama de canela y colocar en dos moldes pequeños para flanes o tazas de té, dejar que tome temperatura ambiente y llevar a la heladera (nevera) por unas 6 a 8 horas.
Picar los pétalos de rosa en fina juliana, colocarlos en una ollita junto con el agua y llevar a hervor durante 5 minutos, retirar y agregar el extracto de Stevia y la gelatina previamente hidratada, perfumar con el extracto de rosas y dejar que tome temperatura ambiente (se puede aumentar el color rojo con un poco de colorante vegetal). Llevar a la heladera dentro de una fuente rectangular (debe quedar de unos dos cm de espesor), Enfriar para que tome consistencia, retirar de la heladera (nevera) y cortar en pequeños cuadraditos con un cuchillo. Reservar así en la heladera.
Para el merengue suizo llevar a baño de María la clara de huevo con el extracto de Stevia y la gelatina sin sabor, disolver el mismo en la clara (todo a baño de María) una vez disuelto retirar del baño y batir hasta que forme picos; mantener en la nevera hasta su uso.
Montado del plato:
Desmoldar la panacota pasando levemente el molde por agua caliente o desprendiendo con un cuchillo, colocar en el centro del plato; sobre esta una parte del merengue suizo y sobre él los trocitos de gelatina de rosas.
Se puede decorar el plato con pétalos de rosas rojas.
Otra idea siguiendo a la anterior es hacer una gelatina de datiles, colacar sobre ella una espuma de datiles y terminar con un caviar de datiles... ja, ja, ja, muy Albert Adriá.
DÁTIL(phoenix dactylifera)
Los dátiles han sido cultivados en Oriente Medio desde hace por lo menos 5000 años y constituyen una cosecha importante en esta región del mundo.
Contiene vitaminas A, D, B1, B2, B3, B9 y C. Tiene además fósforo, calcio, hierro, magnesio, potasio, sodio, cinc, manganeso, cromo, cromo, cobre, yodo.
Es un tónico muscular y nervioso, muy nutritivo y energético, remineralizante.
Indicado en la convalecencia, tuberculosis, para prevenir el cáncer por su alto contenido en magnesio, en el cansancio físico e intelectual, anemias, digestión débil, diarreas, problemas pulmonares y desmineralización.
Puede usarse en lugar del azúcar, ¡miles de veces más sano!
Información nutricional
Ración: 5-6 dátiles (40 g)
Calorías: 120 (Calorías procedentes de materia grasa: 0)
Grasa: 0 g
Colesterol: 0 mg
Sodio: 0 mg
Carbohidratos: 31 g
Fibra: 3 g
Azúcares: 28 g
Proteínas: 1 g
...yo soy fray Alberigo;
soy aquél de la fruta de mal huerto,
y aquí cosecho dátiles por higo.
-Dante Alighieri; La divina Comedia”; canto XXXIII, 5542/43/44-
Miel, dátiles e higos, frutos prohibidos de alto poder afrodisíaco. Los dátiles que aumentan la potencia viril tienen un gran parecido con los frutos masculinos (testículos) que todo hombre desea sean lamidos y besados antes de que su amante lleve a la boca el fruto mayor (su pene), cosa que le provocará un éxtasis que lo transportará a los cielos eternos del placer. El higo desde la antigua Grecia asociado a la fertilidad y el amor fìsico, por su forma recuerda la vulva femenina.
Estos dos frutos acompañados por la miel son los alimentos que me hacen recordar imágenes lujuriosas de bellas mujeres cubiertas por velos transparentes y ricos tocados, mujeres de muslos y pechos turgentes, que en compañía de esculturales mancebos de piel aceitunada y ojos profundos, con descomunales miembros, juegan al amor entre alfombras, almohadones y fuentes de agua saltarinas. Todo eso me imagino transcurre en el interior de una enorme carpa lujosamente decorada con piedras preciosas y candelabros de oro y plata, en un oasis en medio del desierto que arde bajo los rayos de un sol brillante mientras se va poniendo en el horizonte y va apareciendo la luna con millones de estrellas.
Sobre la alfombra los cuerpos desnudos que se retuercen apretándose unos contra otros con locura desenfrenada, bocas que apenas alcanzan a besar, labios que arrastran gotas de sudor y dientes que perforan la piel en busca de más pasión, manos y brazos que aprietan y acortan las distancias entre los cuerpos que se comprimen y confunden. Una mesa de metal del tamaño de una bandeja, allí: higos partidos al medio bañados en miel, miel que ella se frotó con pétalos de rosa y polvo de almendras en sus zonas intimas, zonas que él probó con su boca y en donde se sumergió en el más voluptuoso de los placeres... Dátiles en almíbar, que él comió para aumentar su potencia y virilidad mientras ella los colocaba sutilmente entre sus labios para frotarlos con su lengua... Agua de rosas con la que ambos amantes lavan sus cuerpos antes y después de la batalla...
Sobre la mesa aguardan otros manjares: cuajada, quesillo de cuajada, puré de garbanzos, hojas de parra rellenas con carne de cordero, falafel, kebe, almendras, piñones, damascos secos y mil hojas... , no falta el cous cous, ni el café aromático, el arak y un narguile.
Una receta con Datiles
Piernas de Moroco
Todo el sabor de la sugestiva cocina marroquí, adaptada a un velada de amor occidental...
BBueno, bueno…., no tantas vueltas, si bien me voy un poco a la cocina Marroquí, que se define más en carnes de oveja y especias, entre limones en salmuera y dátiles, me volveré un poco más occidental torciendo el destino de unas patas de pollo…
Ingredientes (para dos)
2 patas y muslos de pollo (con piel)
3 cucharadas de miel de abeja –si consigue la de tomillo-
1 a 2 dos gotas de esencia de rosas para perfumar la miel
1 limón
1 taza de cerveza (puede reemplazarse por anís si es más audaz)
1 cucharada de manteca (mantequilla)
½ cebolla –si es la colorada mejor- picada muy fina.
2 cucharadas de piñones
2 cucharadas de pasa de uva rubias –remojadas-
1 cucharadita de canela en polvo
½ cucharadita de pimienta de cayena
¼ cucharadita de azafrán en polvo –si son los pistilos mejor-
sal a gusto
Guarnición
1 taza de cuscús
¼ taza de quinotos en almíbar picados (kuquant)
¼ taza de damascos secos –hidratados y picados- (albaricoques)
1 cucharada de dátiles confitados –finamente picados-
½ cebolla picada finamente y rehogada
1 cucharada de cebollines o cebolla de verdeo –finamente picada-
sal y pimienta a gusto
vinagre de cidra –si es necesario para balancear los dulces-
Otra guarnición será un chutney de manzanas y datiles o coco y datiles
Procedimiento
Dorar en una sartén las patas de pollo con un poco de manteca, hasta que tomen color.
Agregar la cebolla, cuando estén casi transparentes incorporar la miel y el jugo de un limón, también clavo de olor, canela, azafrán, y pimienta, conjuntamente con el casco –cáscara- del limón.
Revolver un poco y agregar la cerveza –o anís-, luego las pasas y piñones.
Cocinar todo hasta que la salsa se ponga espesa (glasé), corregir con sal y pimienta si hiciera falta.
Cocinar el cuscus con caldo de ave, y agregar los demás ingredientes.
Emplatar colocando una pierna de pollo, con un poco de chutney de manzanas a un costado, y en el otro un poco de cuscús (si no se atreve con el cuscús, puede reemplazarlo simplemente por arroz blanco con un poco de ciboulette picada).
Este plato es especial para comer con las manos, corta el pollo en cuadraditos antes de cocinarlo. En el mantel espolvorea pétalos de rosas, y para lavarse las manos pon un cuenco con agua y esencia de rosas.
Si después de este plato no logras llevarte a la cama a ese ser tan adorable, te recomiendo que distraídamente dejes a su paso un ejemplar del Kama Sutra –ilustrado-, tal vez no haya notado tus indirectas…., o sea tímido/a.
Pero después de esas imágenes, el efecto de los ingredientes de la cena y un poco de tu imaginación, te habrás convertido en Sheherezada o Alí Baba, para disfrutar de las mil y una noches…
Cuéntame como te fue...
Un saludo:
Norberto
Norberto E. Petryk
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www.aregala.com AREGALA - Miembro de Prensa-