Cosas que no sabías sobre el pan


16-04-2013    |   


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Para empezar, nunca nos hemos parado a pensar en desde que época histórica nuestra cultura ha tenido acceso al pan. ¿Fueron los griegos tal vez? ¿Los romanos? Podemos intuir que por su composición y elaboración es un producto que ha convivido con nosotros desde mucho siglos atrás pero, ¿desde cuándo se consume el pan exactamente?

La respuesta la encontramos en la prehistoria. El pan nace hace unos ocho mil años gracias a la transformación que propició que los hombres dejasen de ser nómadas para convertirse en seres sedentarios. Los estudios realizados sobre este asunto han demostrado que por aquella época existieron algunas variedades primitivas de los cereales que hoy en día conocemos y que los hombres empezaron a utilizar herramientas de piedra para molerlos.  A partir de esa época su cultivo se extendió en el tiempo hasta Egipto, Grecia y Roma, donde no supieron apreciarlo hasta que pasó un buen tiempo.

Algo que todos conoceremos es que para hacer pan necesitamos hacer uso de la levadura, pero hay que tener en cuenta que no fue hasta el año 1830 cuando empezó a utilizarse de verdad. En este aspecto tenemos que hablar de la cocinera Amelia Simmons, que descubrió la potasa, componente que con el paso de los años derivó en la levadura que hoy en día utilizamos para el pan, los bizcochos y las tartas.

En torno a los años 60, en plena carrera espacial, el pan se consolidó como el alimento estrella de los astronautas, por lo que podemos decir que es uno de los primeros alimentos en llegar más allá de nuestra atmósfera.

Ahora vayamos a algunos de los mitos que existen sobre el pan. En primer lugar se dice que los colines, esos palitos de pan chiquititos ideales para untar en queso o paté, no engordan o engordan menos que una barra de pan. Totalmente falso. Los colines es cierto que son mucho más pequeños que un trozo de pan, pero la mayoría de ellos llevan mucho más aceite, por lo que tienen más calorías. Otra creencia es que la miga es la parte más calórica del pan, la que engorda más y la que menos beneficios tiene en nuestro organismo. Resulta que también es falso y que la parte que más engorda es la corteza.

Seguro que tampoco sabiáis que en España existen casi 350 variedades de pan entre las que podemos encontrar el pan de cinta, propio de Aragón y cuya característica esencial es que tiene la miga hueca o el panchón, procedente de Asturias y cuya forma recuerda a la de la hogaza.

Para terminar, debemos conocer que el pan es una fuente de energía indudable y a pesar de que tiene alto contenido en grasas que pueden provocarnos colesterol y otro tipo de inconvenientes, es rico en fibra.  El pan integral es mucho mejor que el pan blanco debido a que tiene esta propiedad en mayor contenido además de vitamina B y vitamina E, perfectas según algunos estudios para ayudar a combatir el estrés y la depresión.

TAGS    QUESO




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