Pueblos originarios de la actual República Argentina y las bases de su alimentación


21-08-2014    |   


ARTÍCULOS



  América a la llegada de los conquistadores españoles en el siglo XV ya estaba habitada por lo que se denominaron “indígenas” pero como nada tienen que ver con las Indias el nombre que se les debe dar por respeto es “PUEBLOS ORIGINARIOS”.   Como seres humanos -Homo sapiens- llevamos 3.000.000 de años en el mundo, como todo ser vivo necesitamos del alimento para la supervivencia, valores energéticos, calóricos y nutrientes para nuestro organismo.   Por las investigaciones realizadas por antropólogos, sabemos que ese hombre primitivo se alimentaba de semillas, raíces y frutas que recolectaba para luego incorporar en su dieta la médula ósea de restos animales que encontraba, producto de la matanza de otros grandes animales; este período de carroñero se supone fue por la necesidad de adecuar y complementar su dieta, escasa en nutrientes, es así como el hombre se convierte en omnívoro y poco a poco incorpora técnicas de caza para incluir la carne como alimento; a todo esto recordemos que hace uso del fuego tan solo hace 150.000 años; en todo ese tiempo realiza una búsqueda constante de nuevos territorios detrás del preciado alimento para la vida y supervivencia, y se va trasladando desde el África meridional hacia el resto del mundo, generando a lo largo de siglos, y por consecuencia de adaptaciones al medio, nuevas características genéticas que llamaremos razas.   En ese traslado de un territorio a otro va desarrollando su forma de comunicarse, la lengua, generando a lo largo de siglos diferentes formas de ponerse en contacto creando la expresión oral que define las cosas que le rodean; toman nuevas experiencias y se van relacionando con su medio ambiente y los distintos tipos de alimentos, nuevos en algunos casos, que los rodean o aquellos que van transportando en su búsqueda de nuevos y más propicios territorios.   Sobre las razas existentes a la llegada de los conquistadores europeos hay distintas hipótesis y teorías sobre el ingreso a América:   CORRIENTES MIGRATORIAS    

(I) Hipótesis del ingreso desde Australia (ingreso por el extremo sur de Chile)

(II) Hipótesis del ingreso desde Polinesia (ingreso por el norte de Chile)

(III) Provenientes del Norte del Continente (ingreso por norte de Chile y Bolivia)


  (IV) Provenientes del Caribe y Amazonas (ingreso por Brasil y Paraguay)   (V) Hipótesis del ingreso desde Europa y África antes de la Conquista, luego del siglo XVI   (VI) Siglo XVI ingreso de europeos provenientes de España por el Río de la Plata. Ingreso de europeos provenientes de Portugal desde Brasil. Luego por el norte provenientes de colonias Españolas instaladas en Perú, más adelante desde Chile   Este último ingreso de corriente poblacional europea originaria de España hace su primer ingreso primero por el Río de la Plata, originando la primer fundación o asentamiento en la actual provincia de Buenos Aires (desembocadura del Río de la Plata), luego abandonan el lugar para dirigirse río arriba (por el Paraná) para asentarse en Asunción del Paraguay -momento en el cual se dejan liberadas cabezas de ganado equina y bobina que luego se reproducen libremente-; luego vuelven a bajar por el río Paraná y se hace la fundación definitiva de “Nuestra Señora de los Buenos Aires”, posteriormente desde colonias asentadas en el Perú comienzan a descender por agua asentandose en lo que es hoy Santiago de Chile y desde allí hacen ingreso hacia la colonia de Río de la Plata, y por otro lado por tierra bajan por Chile y Bolivia y van fundando ciudades hasta llegar al Río de la Plata, todo este dominio español se denominó Virreinato del Perú -siglo XV a siglo XIX, posteriormente se hace una división y se crea el virreinato del Río de la Plata que nació de una escisión del Virreinato del Perú e integró los territorios de las gobernaciones de Buenos Aires, Paraguay, Tucumán y Santa Cruz de la Sierra, el corregimiento de Cuyo de la Capitanía General de Chile y los corregimientos de la provincia de Charcas. Esos territorios integran en la actualidad las repúblicas de Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia y partes del sur de Brasil, del norte de Chile, del sureste de Perú así como también las disputadas islas Malvinas. Además incluyó nominalmente las islas africanas de Fernando Poo (hoy Bioko) y Annobón en la actual Guinea Ecuatorial, cedidas por Portugal en 1777, aunque el intento por colonizarlas fracasó. El virreinato se situaba en el Cono Sur de América del Sur sobre el océano Atlántico y se disputa si poseía costas en el océano Pacífico sur.       ¿Que comían o como se alimentaban esos pueblos originarios?, ¿Que aportes recibieron de los europeos y a su vez que les brindaron a estos?   ETNOLOGÌA DE PRODUCTOS GASTRONÒMICOS EN AMÉRICA:
Las carnes de vaca, yegua, puerco, oveja, cabra, conejo, y gallina, fueron introducidas a América por europeos, en el siglo XV y XVI, siendo utilizadas en su gran mayoría por indígenas a partir del siglo XVII y XVIII.    Anteriormente en Sudamérica se consumían las carnes salvajes de: camélidos y caballos extintos, guanaco, ñandú, venado, liebres, pecarì, chancho salvaje, yacarè, u otros pequeños animales y aves, como patos, pavos, perdices, y palomas; la carne de llama ( denominada por los españoles: "ovejas de la tierra") no era consumida muy frecuentemente, salvo en actos rituales, se criaba este animal, domesticado, para carga, y para la obtención de lana, con la cual se fabricaban telas.    La riqueza hiticola, es muy grande en toda Sudamérica, con infinita variedad de peces de agua dulce y salada, destacándose el "dorado" y el "pejerrey" (en el sur Argentino fueron descubiertos depósitos de valvas de mejillones, generalmente de Mytilus chilensis y Mytilus magallanicus, y no hay dudas de que se trataba de verdaderos Kjökkenmöddings o amontonamientos de restos de cocina dejados por la mano del hombre 10.000 años a.C.).
Antes del siglo XVI los nativos contaban con el maíz, quinua y amaranto, como cereales (aunque estos dos últimos sean en realidad un seudo cereal perteneciente a la familia de las remolachas -betterave, betabel o betarraga-), harinas de algarroba. Siendo introducido después por los europeos el trigo, centeno, y otros cereales, por los españoles; cave aclarar que el arroz de cultivo también fue introducido en el siglo XVI, pero que ya se conocía en estado salvaje, y como elemento de recolección de algunas tribus del norte (zonas selváticas), aunque esta especie nunca pudo ser cultivada.    También los pueblos originarios recolectaban y cultivaban: maní (cacahuete o cacahuate), poroto (fríjol, judías), zapallo, calabaza (aunque ya hay especies en Persia), papa (patata, de la que se conocen más de cien variedades), batata (patata dulce), y mandioca (yuca, de la que se conocen unas cincuenta variedades incluyendo una dulce).   Los europeos ingresan las demás leguminosas y verduras, e incorporan paulatinamente las nativas. Los nativos conocen o reconocen al rededor de 16 tipos distintos de miel -de abejas- salvaje, que diferencian perfectamente, por sabor y especies que lo producen.    Como frutas y verduras nativas, antes del siglo XVI, se encuentran: cacao, yerba mate, fruta de la pasión, guarucuyà, piña (anana), algarroba, frutilla (fresa), higo de tuna, tomate (jitomate), ají (hot pepper o ají picante con muchas variaciones y tipos) y morrón (ají dulce también con varios tipos) palta (aguacate, o avocado), carambola, coco (se supone que el coco llego a estas tierras por vía marina flotando y luego reproduciéndose, otras teorías hablan de la división de los continentes), pindò (fruto de una palmera), guambè, papaya, banana y plátano (presentes en América, pero se supone que esta especie fue ingresada desde África, no se explica aun bien la existencia de estas plantas en América aunque puede suponerse por la teoría de la anterior unión y luego separación de los continentes, otras teorías no comprobadas suponen que fenicios u otros navegantes hallan llegado a estas tierras con esquejes o pequeñas plantas de ese tipo).    Los europeos traen con ellos (destacándose los jardineros y botánicos ingleses, que aclimatan diversas especies foráneas): olivos, sandia, melón, ciruela, durazno (sobre el durazno se cuenta que gracias a su enorme adaptación y reproducción, se utiliza también su madera como leña para hacer fuego), caqui, dátiles, mango (desde la India), vid, naranja, limón, mandarina, kinoto (quinoto o kumquat), pomelo, granada, granadilla, manzana, higo, membrillo, cereza, pera, damasco; cebolla, ajo, lechuga, acelga, pepino, ajo porro, cebolla de verdeo, nabos, habas, lentejas, arvejas, chauchas, zanahorias, remolacha, coliflor, repollo, y berenjena.

TÈCNICAS CULINARIAS:
Antes del siglo XVI, en América, los pueblos originarios, ya conocían las técnicas: freír, tostar, asar, hervir, guisar, cocer en caldos, fabricar harinas, fermentar bebidas alcohólicas, conservar alimentos ahumados o secos al sol. A partir del siglo XVI, se introducen técnicas perfeccionadas de hornear, y elaboración artesanal de: sub-productos derivados de la leche, y conservas dulces y saladas.   Se estima que entre 10.000 y 7.000 años a. C., el hombre a lo largo de todo el mundo ya incorpora técnicas de cultivar la tierra.   Algunos de los pueblos originarios que se encontraban en el actual territorio argentino eran “nomades” y no se dedicaban al cultivo, solo se alimentaban de la caza y recolección de alimentos, en algunos casos obtenían productos cultivados del intercambio con otras comunidades vecinas; otros si bien algunos se iban movilizando o cambiando de territorios se dedicaban al cultivo y cría de animales.   Es de destacar que la comida fuerte se destinaba al hombre que era el encargado de la caza, pesca o la guerra y protección de los territorios; las mujeres y niños generalmente se dedicaban a la recolección y los pocos dulces estaban destinados a ellos.   Entre los hechos llamativos se puede mencionar por ejemplo el consumo de insectos (langostas) para lo cual se incendiaban los campos y luego se las recolectaba, se consumían tal cual o se fabricaba una especie de pan; otro echo llamativo (tomado luego por los gauchos) era luego de una larga trayectoria en territorios sin agua el sacrificar a alguno de los caballos que los transportaba cortando la yugular y bebiendo la sangre directamente del animal.   Según Canals, unos 10.000 años atrás, la población de origen paleolítico estaba firmemente establecida en el sur de la Patagonia; en Tierra del Fuego se hallaron depósitos de valvas de mejillones, generalmente de Mytilus chilensis y Mytilus magallanicus, no hay duda alguna de que se trataba de verdaderos Kjökkenmöddings o amontonamiento de restos de cocina dejados por la mano del hombre, datan de 10.000 años a.C.   Otros autores sostienen que las primeras culturas del territorio corresponden a cazadores y recolectores –12.000 años, atrás-, los campamentos primitivos se encontraban instalados a lo largo de los causes fluviales, al borde de las lagunas, cerca de manantiales o a lo largo de la costa atlántica, y en la costa de los canales fueginos. En estos últimos casos se vincula con el aprovechamiento de recursos marinos, pesca, recolección de moluscos y mariscos y apresamiento de aves acuáticas. Estos sitios pueden interpretarse como una adaptación en respuesta a condiciones ambientales o bien ocupaciones temporales para el aprovechamiento alternativo de esos recursos por parte de poblaciones cuyo habitad básicamente se encontraba en el interior del territorio. Las fluctuaciones climáticas ocurridas en los últimos 12.000 años han modificado varias veces el clima. En ocasiones fue más frío y árido y en otras más cálido y húmedo que el actual. Estos cambios ejercieron gran influencia en la configuración del paisaje, la disponibilidad de recursos, las características de la flora y de la fauna.
Un hecho característico es lo que se denominó “la araucanización de la Pampa” durante el cual etnias provenientes del otro lado de la Cordillera de los Andes se desplazan en territorio Argentino (Araucanos -nombre dado por los españoles a los Mapuches), estos aborígenes iban en busca del ganado cimarrón, sobre todo caballos, que habían quedado liberados y encontrando tierras fértiles se reprodujeron junto a bovinos en gran cantidad. El gaucho o mestizo de europeo y español adopta de los aborigenes ese gusto por la carne entre otras costumbres. De la unión de españoles e indios había surgido ese altivo e inquieto criollo al que llamaban con cierto desprecio, sus padres: “mancebos hijos de la tierra”. La relación de dos tipos humanos culturalmente opuestos, el hispano y el indígena, debió constituir un drama verdaderamente emocionante, palpitante, deseado y rechazado desde lo más intimo de cada ser. No se acercaban hombre y mujer, obedeciendo a una atracción sentimental. Más precisamente, no se acercaban ni se juntaban: más bien jugaba en ellos la fuerza animal y en todo caso entraban en una especie de colisión. Uno y otro se pugnaba consigo mismo y se rechazaban antes de resolverse a una aceptación íntima y sentida.   En los primeros tiempos la toma fue violenta y dócil la entrega; resignación del que comprende que nada puede hacer en defensa de su integridad. Dos seres extraños y antagónicos se unían en un medio natural estremecido de vida; tierra ideal para lograr y armonizar la misteriosa energía plasmadora de la pugna racial. Disuelto el choque del primer encuentro la unión se hizo posible; más aún, se llegó a extremos de turbadora pasión carnal. Ulrico Schmidel, pudo decir de la indias: “estas mujeres son lindas, grandes amantes y afectuosas, y muy ardientes de cuerpo según mi parecer, y nada mezquinas estando a oscuras”.   De esa relación de pecado y de asombro emergió, surgió a la vida, el prodigio de un hombre nuevo. Se había logrado equilibrio en antagónicas fuerzas étnicas. Y llegó ese mancebo provocador de admiración y menosprecio, a la vez. Esa primera generación de seres nacidos y desarrollados en un medio físico de incomparable belleza y misterio, en pleno goce de los instintos y de la activa fuerza vital, asombra a los viejos españoles. Miraban a sus hijos, los tenidos con indias y criollas, y se negaban o les costaba admitir que lo fueran. No los sentían como propios y derivaban lo que consideraban su culpa, su pecado, su responsabilidad, llamándolos: “Mancebos hijos de la tierra”.   El gaucho: era ese “mancebo hijo de la tierra”. Se los admiraba y se los menospreciaba pero también se les temía y necesitaba. Nadie los aventajaba en nada y nadie mejor que ellos en el cuidado y dominio del caballo; en el conocimiento de la región, la lengua y las costumbres de los indios; en el manejo del cuchillo: arma y herramienta de trabajo. Con él se defendía la vida en cualquier circunstancia y fuera con quien fuera; se mataba y carneaba al animal, cuya carne era alimento primordial, a la vez que proporcionaban otros medios necesarios para facilitar la vida. Del cuero se cortaban las riendas del caballo y se preparaba la cama del adulto y la cuna del niño, la vivienda, el lazo con que se apresaba a los animales; el medio de transporte, por agua o por tierra. El cuero estaba en todo, como medio imprescindible de la vida. Su comercio significó el aporte más valioso al tesoro público. Con acierto se ha definido a la época: “Edad del Cuero”.   Ya para 1822, el gaucho se viste –exceptuando el cuero- con todo ingles; la caldera, olla, taza de loza ordinaria, su cuchillo, sus espuelas, el freno, el poncho que lo cubre, todo procesado en Inglaterra.   Es necesario hacer una aclaración: el gaucho pampeano no debe ser confundido con los paisanos norteños o “arribeños” de la antigua comarca del Tucumán (desde Córdoba hacia el noroeste). Estos se formaron en otro medio geográfico y con otra influencia indígena (quechua). Fueron sedentarios, no desdeñaron la agricultura y compartían gozosamente las faenas de la siega y de la trilla. Eran muy aficionados a la aloja y bailes típicos que acompañaban con quenas y tamboriles. Muchos de ellos fueron troperos o arrieros, no tuvieron a mal montar en mula, y frecuentemente usaban guardamontes y hojotas. A diferencia de la “cultura del cuero” que caracterizó al gaucho, el norteño tuvo recursos técnicos (alfarería, muebles de algarrobo, telares, canastas, etc.). Intervino en la guerra de la Independencia, destacándose los heroicos salteños del general Martín Güemes.   Ver “Cocina Regional Argentina”: http://petryknorberto.blogspot.com.ar/2011/01/cocina-regional-argentina.html   Mapa racial y Comunidades Originarias de la República Argentina   Mapa racial (según Canals Fraud) (17) (16) (10)  BRASÍLIDOS   (21) (20) (19) (18) ÁNDINOS   (7) LÁGUIDOS   (15) (14) (13) (12) (11) HUÁRPIDOS   (9) (8) (6) (5) (4) (3) (2) PATAGONIDOS   (1) FUÉGUIDOS           HALLAZGOS ARQUEOLÓGICOS que marcan la presencia humana en territorio argentino (A) Mesolítico (10.000 a.C.) en lo que actualmente es la provincia de Tierra del Fuego   (B) Malargüe (cultura Agrelo) provincia de Mendoza   (C ) Cultura Tandilense (7.000 y 5.000 a. C.) provincia de Buenos Aries  

(D) Gruta Intihuasi (8.000 a.C. +/- 95 a. p.) provincia de San Luis




(E) Cultura Riogallense, Paleolítico Inferior (10.000 y 7.000 a.C) provincia de Santa Cruz   (G) Cultura Toldense (9.000 a.C y 7.000 a.C) provincia de Santa Cruz   (H) Cueva Palli-Aike (8.635 +/- 400 a.p); Cueva Fell (10.720 +/- 300 a.p); Cueva del Molodonto (10.782 +/- 400 a.p) provincia del Chubut   (I) Cueva Candoaga (fines últimos glaciares) provincia de Córdoba


 COMUNIDADES ORIGINARIAS de ARGENTINA MAPA RACIAL (1) CANOEROS - Yámanas o Yahgán - Alacalufes
 
Raza: Fuéguidos Basaban su economía casi exclusivamente en los recursos que les ofrece el mar, especialmente la recolección de mariscos, la pesca y la caza de mamíferos marinos: focas y ocasionalmente ballena, nutrias y aves marinas, también pingüinos. Recolección de: mejillones, almejas, cangrejos y erisos de mar. Para la pesca utilizaban canoas (sentada detrás remaba la mujer, delante arponeaba el marido y al medio iban los niños que cuidaban del fuego -al que llevaban a todos lados-). No conocen la cerámica; los recipientes son simples conchas de moluscos o de corteza de haya y otros de cuero (no hay ollas); para derretir la grasa se calentaban piedras al fuego. Yámanas: “Hanuxa” la luna era la jeba de las mujeres (muerte del sol viejo que se convierte en la estrella “Venus”.     (2) CHONIK o PATAGONES del Sur - Tehuelches - Payniken (septentrionales -Río Luján) - Adeniken (meridionales) - Tévesch -Onas - Haush - Selknam
Raza: Patagonidos Nómadas. Su economía se basaba en la caza y recolección de productos agrestes. Se dedican a la caza de guanacos del cual obtiene ademas de carne su lana y avestruz (“rhea”) y otros animales menores. En la caza del guanaco comían los bofes, el corazón, el hígado, los riñones, la pella y el caracú, a veces crudo. Los Tehuelches comían la grasa que hay sobre los ojos y la gordura cartilaginosa de las coyunturas de los músculos del guanaco (que comen con gran aficción) así como el corazón y la sangre del avestruz (a falta de artículos farinaceos la gordura resultaba un artículo necesario). Hay referencias antiguas de que comían semillas de una planta, que tostaban y molían entre dos piedras. Además recolectaban también raíces de varias clases que comían semi-crudas o asadas. No fabricaban cerámica -recipientes-, para cocinar utilizaban caparazones de armadillo y valvas de moluscos o recipientes hechos de cuero. En el siglo XVIII incorporan el caballo para su movilidad y dentro de su dieta.   (3) PUELCHE-GUENAKEN o PATAGONES del Norte - Chechenet - Leuvuche “Araucanos”
 
Raza Patagonidos (invadidos por Andínos) Economía: cazadores de guanacos y avestruces -hacia el siglo XVIII comenzaron a comer carne de caballo. Se dedicaban a la recolección de raíces y semillas; las fuentes nos hablan de una especia de batata chica silvestre que comían cruda o cocida. También preparaban bebidas alcohólicas. Posteriormente tuvieron cerámica (nunca conocieron el tejido).   (4) PAMPAS - Querandies - Taluhet - Divinet
 
Raza: Patagónidos Economía: caza de venados; recolección de productos agrestes, vegetales y animales. Una característica de todos los aborígenes del sur: beben sangre fresca; pegaban fuego a los pajonales cuando en ellos había mucha langosta (el insecto) y así la tostaban, luego la molían y con su pasta se hacía una especie de pan. Alfarería: en los últimos tiempos. Al adoptar el caballo dejaron de hacer cerámica. La técnica para la caza del venado era correrlos hasta agotarlos.   (5) CAARRÚAS de la Banda Oriental
  • Charrúas
  • Güenoas
  • Minvanes
  • Bohanes
  • Yaros
  • Chanáes
  • Mbeyúaes
     
    Raza: Patagónidos En el siglo XIX desaparecen completamente Economía: caza de venados y avestruz, pesca, recolección de huevos de avestruz y cogollos de ceibo con el cual podían pasar largos días sin comer otra cosa. En el siglo XVIII se servirían del caballo Fray Buenaventura comenta: “¡Mansa y guerrera gente!, ¡da lo que tiene, ofrece su amistad!... ¡Permitid que desembarque con vosotros para evangelizarla!” -Payró : “El mar dulce” pag. 256 Algunos navegantes insisten en el canivalismo de los charrúas (informe o crónicas de Levillier -Isla Martín García, Solís, 1510) Los Charruas se mezclaron con Minuaes y con Guaraníes de las misiones y del Paraguay.
  (6) GRUPO DEL LITORAL - Mepenes - Mocoretáes - Calchines - Quiloazas - Corondas - Guaraníes - Tímbues - Carcaraés - Chanáes - Mbegúaes - Querandíes
 
Raza: Patagónidos salvo los Guraníes: Brasílidos Economía: caza de nutrias, venados, avestruz, y mencionaban unas “grandes ovejas como las del Perú”, que posiblemente fueron guanacos; recolección de raíces y semillas, también frutos y sobre todo de “miel silvestre”. Los grupos del norte mencionan “arroz silvestre”. Pesca: el pescado sobrante se secaba al sol y luego se ahumaba para conservarlo. Cultivaban maíz, calabaza y poroto (sobre todo los Timbues) Carcará: Cortazar lo menciona dentro de Mbayáes y Guaycurúes, enviado por el Sr. Supremo había llegado a ellos volando para transmitirles con inspirados graznidos el mandato divino, debían hacer la guerra a todas las demás naciones, exterminar a los hombres y adoptar a las mujeres y a los niños. Por ello incorporaron pueblos enteros como los Guana y los Chanés (sobrevivieron en el Chaco) Navegaban en canoas monóxilas (hechas con fuego) con remo doble de pala. Freían en la grasa de pescado una suerte de bollos de tierra que era su plato predilecto. En los Timbúes se observa: comían ciertas panojas de maíz doradas al rescoldo y tortas de harina del mismo grano amasada con la exquisita miel de los bosques. Tejían en telar fibra de algodón obtenido de los Payaguáes y esteras con fibra vegetal que alternaban con pieles para servir de asiento. Atacan Santi Spiritu fundada por los españoles y se quedan con las mujeres     (7) CAIGANG de la Mesopotamia Argentina - Guaranís - Caínaroes - Begohaes (Mbeguáes)
 
Raza: Láguidos No eran cultivadores como lo fueron en los últimos tiempos Economía: recolectaban piñones (las semillas del pino de Misiones o Araucaria Angustifolia), se alimentaban directamente de ello o fabricaban una bebida alcohólica. Los Cáingang de Misiones y Brasil recolectaban además toda clase de tubérculos, frutas silvestres, larvas de insectos, etc. Según Fernández de Oviedo el producto principal que recolectaban los Cáingang mesopotámicos era la algarroba. Caza (según Shmidt) de venado, chanchos del monte, avestruz y unos “conejos que son iguales a una rata grande, salvo que no tienen cola” (cobayos). Recolección presumida de miel con la que preparaban también una fuerte bebida alcohólica. Pesca: poco hábiles. No fabricaban cerámica, utilizaban recipientes fabricados con elementos naturales o cestas revestidas interiormente de cera y calabazas, a veces recubrían también las cestas con barro, algunos grupos de misiones habían aprendido el arte alfarero en los últimos tiempos.   (8) GUAYCURÚES del Chaco Oriental - Abipones -Riikahé -Nakaigetergehé -Jaaukanigá (Mepenes) - Mbayáes - Payaguás - Mocovíes - Cocolotes Aguilotes - Tobas -Toba-míri (Py) -Toba-guazú (Arg) -Pilagáes
 
Raza Patagonicos Corpulentos y esbeltos denuncian una remota ascendencia patagónica Utilizaban los caballos y comieron el ganado que habían traído los españoles que pasó a ser su principal alimento. Actualmente se encuentran reducciones a orillas del Paraná, al norte de Santa Fe, cerca de San Javier y Santa Rosa de Calamuchita Como cualquier criollo hace honores a un costillar de vaca, si pueden disponer de la res, las mujeres no descuidaban la precaución de cortar tiras, afirmando el gran trozo en un ojal practicado en la carne cruda, por donde introducen el dedo gordo del pie, eran lonjas saladas y enjutas, son reserva de cocina, pero van más allá, se embuchan culebras, cuises, pescados podridos, una iguana es carneada como un cordero. Cuando llega la cosecha de maní los tragan crudo “de lo lindo”. Cualquiera sea su comida lo que nunca falta, mientras tengan con que adquirirla, es la bebida, especialmente caña y aguardiente, además de los fermentos que ellos mismos fabricaban. El mate amargo, lavado por innumerables cebaduras, les sirve de consuelo para engañar el hambre, que en toro tiempo se saciaba con las langostas que les comían los frutos, en este torneo de voracidad, ellos se adjudicaban el triunfo poniendo a cocer en grandes ollas las langostas más diminutas que ingerían gustosos, una vez convertidas en untuosa mantequilla. En nuestros tiempos, cuando pueden, reemplazan tan suculento manjar con los ingredientes de un mísero puchero que devoran tomando del recipiente los trozos con la mano. Pero sobre cualquier alimento, la carne de yegua sigue siendo su plato favorito. Hablan de chupar sangre de caballo para calmar la sed. Son diestros con la pesca y hasta cobran yacarés. Cosecha algodón y maní Lataga: agua ardiente que sostenía todas sus reuniones. Economía: cazadores y recolectores de frutos de algarrobo, chañar, mistol, tusca, molle, higos de tuna, pequeños ananás silvestres, porotos del monte, raíces distintas, cogollos de palmera y otros productos más. Los Mocovíes comían también la langosta que asaban ensartándolas en una varilla a las grandes y cocina a las más chicas. “Las chicas antes que vuelen les echan enteritas en una olla al fuego con un poco de agua, todas se hacen una mantequilla realmente gustosa y suave, así se vengan bien de las mangas de langostas, porque si éstas les comen los frutos, ellos les comen sus hijos”. Gustan sobremanera de la miel y toda clase de pequeños animalitos. Caza: avestruz, tapir, pecaríes, venado. La caza de pecaríes se hace con ayuda de perros. Pesca con redes o lanza.     (9) MATACOS y Congéneres del Chaco Occidental - Mataco -Maccá -Matacos -Chorotis -Ashluslay -Maccáes - Matacos -Agoyáes -Teucas -Tayndáes -Malaguayos

Raza Patagónidos Estilo de vida similar a los Guaraníes. Economía: recolección esencialmente (aunque cazaban) de algarroba (noviembre a febrero), porotos del monte, el tasi y los higos de tuna (fines del verano). Pesca intensiva (en abril a junio) época principal de la algarroba, restos del años caza, pesca o recolección de tusca, tasi, cucurbitáceas silvestres, tubérculos, cogollos de palmera, etc., miel de la que conocen 16 clases distintas, según sea la especie de abeja que la elaboran. Pesca: dorado. Cultivo: rudimentario de calabaza. Se embadurnaban de humo de palo santo (utilizado como leña) y la grasa de pescado. Recolección de otros tipos: cucurbitáceas, cogollos de palmera, lagartijas que asan vivas y despojan luego del pellejo, grasa de pescado y langostas de toda clase. Pesca: de palometas o pirañas. Se preparaba charqui con pescado. Con la algarroba preparaban aloja en grandes cantidades (en troncos de yuchán ahuecados).   (10) GUARANÍES (Tuppí – Guaraní)
  • Guaraníes de las islas o Chandules
  • Carcaraña
  • Santa Ana
  • Cainguás
  • Chiriguanos
     
    Raza: Brasílidos Litoral y Mesopotamia Guayaquíes: antecesores directos, viven en los bosques al sudeste de la Republica del Paraguay Tupí-Guraní: creían en un dios supremo “Tupá” (espíritu porá); cultura de tipo Neolítica, llamada Amazónica en Sudamérica. El Imperio Jesuítico paraguayo misionero llega a la cuenca del Amazonas. Practican la antropofagia ritual. Cultivo: en “milpa” -terreno previamente quemado y abonado con las mismas cenizas) Especies cultivadas: mandioca, batatas, zapallos y maíz (la mandioca sobre todo es característica y puede tomarse hasta hoy como índice diferenciador de esta región dentro del país (leyenda de “Jíbaros” mandioca “Nunguí”). Caza y pesca: de todo tipo. Tejido: con fibras vegetales y fabricación de canoas monóxilas (hechas con un solo tronco, ahuecado con ayuda de fuego) Familia monógama de hecho por fuerza de la necesidad, tendía a la poligamia, practicada por jefes y hechiceros. Rasgos: un cierto infantilismo manifestado en su inclinación a la mentira y al hurto, a la ociosidad y a la imprevisión, a la gula y al juego. Tempranamente variable y por momentos colérico, era sensible a las seducciones de la voluptuosidad y de la holganza, cuyos atractivos ellos matizaban y, como buenos golosos, con frutos y miel. “No hay desde luego un solo testimonio que los viera comer carne humana” -Lugones-, aunque dentro de su cocina puede encontrarse hoy un caldo denominado “Ava” o “Aba” que significa “hombre”. Ver: “Cocina Neolítica” http://petryknorberto.blogspot.com.ar/2011/01/cocina-neolitica.html GUARANÌ: Descendientes de indios Carapives o Caribes, algunos investigadores sostienen que los caribes son de origen fenicio. Otros, los creen de raza amarilla y no falta quien piense que proceden de la Polinesia. Pero aunque las más densas tinieblas encuentren su historia precolonial, se sabe que sus antepasados procedían de países lejanos. Es seguro que el hombre que poblaba América en la época del descubrimiento no era oriundo de este continente. Familia aborigen que en tiempos precolombinos extendía su dominio desde el Río de la Plata hasta el mar Caribe ocupando las márgenes de los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay y la cuenca del Amazonas, aún tienen vigencia ciertos mitos y leyendas relativas a sus usos y costumbres; pertenecientes a la ètnia "Tupí-guaranì", son de raza "Brasìlidos" (cultura de origen neolítico), que provienen del Caribe, ingresando al Continente sur, por Venezuela, llegando a la desembocadura del Río de la Plata, en donde habitaban en el siglo XVI, el Gran Delta del Paraná, y sus islas. Su emigración se realiza muchos siglos antes de la llegada de los españoles a Centro América; se cree que por cuestiones religiosas, ya que buscaban "Ywy mara ey" ("la tierra sin mal"), la de las "ñe è porä" ("de las bellas palabras, o "palabras luminosas"). Toman contacto con los conquistadores en el siglo XVI (a su llegada), y poco a poco se produce un mestizaje que dará como resultado final (en la zona del Guayrà) al actual pueblo "paraguayo".

    IDIOMA GUARANÌ: Paraguay, es un país bilingüe: guaranì / español. El idioma guaranì, está considerado por muchos estudios como una de los más evolucionados. Se encuentra, por ejemplo, mucho más alejado de la mímica, como necesario complemento, que el inglés y el propio castellano. Tiene tal riqueza y fluidez que sólo comprendiendo su mecanismo íntimo podemos apreciarlo en toda su dimensión y entender el grado de verdad del decir popular que siempre hace referencia al "dulce idioma guaranì". No sólo es onomatopéyico como algunos intérpretes sostienen, sino que además expresa la naturaleza en movimiento, una naturaleza exuberante, de ríos colosales y selvas inimaginables, pájaros y trinos, flores y silencios húmedos. No deja de ser cierto lo que dice Fariña Núñez, al caracterizar el guaranì, cuando señala: "Yo no sé si según el célebre paralelo del solitario Del Yuste, el italiano sirve para hablar con las damas, el francés con los hombres y el castellano con Dios; pero puedo afirmar que el guaranì sirve para dialogar con la naturaleza, en un tono íntimo, llano, casi familiar".   COMIDAS TÍPICAS GUARANÍES Y PARAGUAYAS:

    Anterior al siglo XVI: guiso hykue (jugoso) con arroz / Iukysy-andaì aky, o caldo andaì-aky / Ioparà / Saporo / So`o-isopy / Chipa asador / Mbaipy / Mbaipy avatiky / Payaguay mascada / Caldo de pescado / Caldo aba o ava / Soyo / Chicharon / Mandi`ò chyryry / asado de carnes rojas, aves, pescado y yacarè / (único condimento: pimentón silvestre, azafrán del país, y la poca sal que podían extraer de algunas salinas naturales o de las cenizas de una planta. No echaban sal en la olla, sacaban su guisado cada uno en su plato, van comiendo y mojando en sal al modo que nosotros hacemos con la salsa...) / Caì ladrillo / Mbejù / Harina de maíz con miel / Manduvì (tortas de maní) / bebida: Ka`u`y o chicha.

    Después del siglo XVI: Sopa paraguaya / Chipá guazú / Butifarra / Chicharrón trenzado / Pastel mandi`ò / cabeza de vaca enterrada / sopa de pescado / puchero / empanadas / guiso sa`ì / Chipa Vale / Picadito o picadillo de carne / Mbaipy cuajada / Tortillitas / asado a la olla / Bife cogua / Bife a la marinera / Bife a la plancha / Carbonada criolla / Croquetas de carne o pescado / Guiso de mondongo / Milanesas de mondongo, carne o pescado / Chorizo besito / Asadito.
    La cocina guaranì no es condimentada, salvo por el pimiento (ají picante). Con el mestizaje se incorpora el uso de la pimienta blanca, y el orégano; un uso indiscriminado del comino -llega a ser fatal-, y se incorporan como condimentos: la cebolla, locote (morrones o ajíes dulces), ajo, y mucho jugo de limón o vinagre; se agregaron el perejil y el curatù (culantro o cilantro). Fuera de estos platos coexisten todos los llamados "internacionales", pero el individuo tipo, prototipo del paraguayo, se abstiene de probar, salvo las pastas, a las cuales es muy adepto, como de todo tipo de dulces.   A continuación, transcribimos un extenso fragmento de Cabeza de Vaca que ilustra de manera elocuente el canibalismo o antropofagia: Esta generación de los guaraníes es una gente que se entienden por su lenguaje todos los de las otras generac

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   koldo royo , 15-03-2016
que grande eres gracias por estar aqui





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