Diez formas de comer más fruta y verdura


24-01-2013    |   


ARTÍCULOS



Eva Martín Escobar

El consumo de alimentos como frutas y vegetales es desde hace ya unos años el objetivo de muchas campañas publicitarias para una alimentación sana de la población.

En los países con sociedades subdesarrolladas, el consumo de estas variedades de alimentos es mucho mayor que en los países desarrollados. Parece ser, pues, que con el aumento de la calidad de vida, disminuye curiosamente el consumo de frutas y verduras en favor del consumo de productos de procedencia animal. En España, por ejemplo, el desarrollo trajo consigo una importante modificación de los hábitos alimentarios, y esto es lo que dichas campañas publicitarias "pro-hierbas" quieren cambiar.

El consumo diario de vegetales en cantidades adecuadas significa una importante ayuda para que nuestro organismo evite enfermedades como cardiopatías, accidentes cardiovasculares, diabetes, cáncer... El consumo mundial de frutas y hortalizas está muy por debajo de los 400 gramos diarios por persona, lo cual significa que la población mundial consume aproximadamente entre el 20% y el 50% del mínimo de frutas y hortalizas recomendado. Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) sitúa el consumo de frutas y hortalizas en el sexto lugar entre los 20 factores de riesgo a los que se atribuye la mortalidad humana. 

Con estos reveladores datos delante, lo inteligente sería cambiar nuestros hábitos alimenticios en favor de un consumo más equilibrado de los alimentos. Sin embargo, la mayoría de nosotros, por pereza o gusto, hacemos caso omiso a estas advertencias. Sin embargo, incluir estos alimentos en nuestra dieta diaria no es tan complicado como podría parecernos. Veamos 10 trucos que nos serán muy útiles a la hora de equilibrar la balanza en favor de frutas y verduras:

1. Conviértelos en frituras: tómate las verduras y hortalizas como una alternativa sana a las patatas fritas. Un buen ejemplo son las frituras de col rizada, que horneadas y saladas se convierten en un acompañante delicioso con pocas grasas y muchos antioxidantes.

2. Renueva tu lista de aderezos: los condimentos de hortalizas sanos y caseros son una muy buena forma de comer porciones de verduras sin darnos mucha cuenta. Un guacamole, por ejemplo, sería perfecto para añadir varios tipos de verduras y hortalizas a la dieta.

3. Hornéalos con pan y dulces: estos tipos de panes, que contienen verduras a modo de especias y frutas como saborizantes, son muy comunes en otros países de Europa. No dejes de probar el pan de plátano o el de calabaza, pues son "golosinas" que sirven de acompañantes y que están repletas de vitaminas y nutrientes. 

4. Ponlos en la sopa: cualquier sopa puede admitir cuantos tipos de verduras queramos, a parte de los ya conocidos y habituales. Además, si no te gustan los purés, puedes aprovechar las verduras ya cocidas para espesar salsas o el propio caldo si las pasas por la batidora.

5. Haz zumos: los jugos y bebidas son una excelente forma de tomar frutas y hortalizas, juntos o separados, en grandes cantidades y sin mucho esfuerzo. Son perfectos para niños y adultos perezosos. Una receta de un zumo muy especial, el "Margarita" de espinacas: bate dos tazas de hielo y espinaca con una taza de zumo de uva blanca, agrega un poco de limón y un chorrito de miel de agave. Una bebida exquisita.

6. Agrégalos a la ensalada: aléjate de las  aburridas mezclas de lechuga, atún y tomate. Las ensaladas son platos perfectos para innovar y comer de un modo variado y saludable, porque lo admiten prácticamente todo. Mezcla algunas fresas con tu ensalada de espinacas, pica una pera en medio de tu bol de lechuga, mezcla los melocotones con el maíz...

7. Utilízalos como paquete: cambia las tortas de harina o maíz por hojas grandes en tus burritos, fajitas, rollitos...  Las berzas, coles rizadas y las acelgas tienen hojas grandes perfectas para estos menesteres. Además, pueden freírse, hornearse a cocerse junto con el relleno que hayamos escogido.

8 Recurre al ajo: resulta increíble lo que este pequeño bulbo puede llegar a hacer con el sabor de nuestras verduras más sosas. Prueba a freírlas con ajos en láminas, o a sazonarlas con un poco de ajo y polvo y verás que esas verduras ya no son las mismas que antes.

9. Gratínalas: el queso es un potente enmascarador de sabores. Escoge la variedad que más te guste y añádelo a esas verduras que no te gustan tanto como las demás.

10. Báñalos en chocolate: todos conocemos las famosas fondues, pero las hemos relegado para las fiestas y meriendas especiales. Lógicamente, no es algo que debamos hacer todos los días, pero un par de veces al mes todos agradecerán esta forma fácil y rica de comer fruta, especialmente los más pequeños.

TAGS    QUESO Guacamole




COMPARTE   


Valoraciones y comentarios

Haz tu valoración:


  •    0
  •    0
  • 0 comentario(s)





A fuego lento

Desde 1996, el magazine gastronómico en internet




Recibe las novedades y recetas
de nuestros cocineros
en tu email


SUSCRIBIRME







www.afuegolento.com ©1996-2017. Todos los derechos reservados. Textos legales Desarrollado por Sitelicon Ecommerce Services