El vino frizzante está de moda


24-08-2015    |   


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  De unos meses a esta parte cada vez es más común ver en los bares y en lugares destacados de los supermercados los vinos frizzantes, blancos y rosados -junto a algún tinto- que renuevan el antiguo vino español de aguja con diseños desenfadados y caldos con burbujas de mayor calidad que los de antaño.   Se trata de vinos muy suaves y ligeros, con un sabor afrutado y dulzón y una graduación menor que la de los tradicionales -alrededor de 5 grados-. En su elaboración se pueden encontrar distintas variedades de uvas como albariño, verdejo, moscatel o tempranillo y a ella se han sumado varias denominaciones de origen.   Hasta ahora los espumosos eran sinónimo de vinos italianos, los moscatos y spumanti -con los de la uva lambrusco, de la zona de Emilia-Romaña y de Lombardía a la cabeza-. Pero eso no quiere decir que no existieran caldos con carbónico en otros países.    En España los vinos de aguja tuvieron sus años de popularidad, varias décadas ha, pero la perdieron sobre todo por su cuestionable calidad. Quedaron entonces los cavas, aunque tienen un proceso de fermentación diferente, una burbuja más pequeña y una espuma mucho más persistente.     Y es que los frizzantes no son espumosos ni cavas. Estos obtienen las burbujas de forma natural en la segunda fermentación, con entre 4 y 7 atmósferas de presión. Los frizzantes, por su parte, tienen carbónico natural o gas añadido antes del embotellado pero a menos presión que el champán.   A la hora de combinarlo, resultan ideales para tomar junto a los entrantes, aperitivos, picoteo o postres gracias a su baja graduación y a sus sabores refrescantes, que los convierten en unos caldos muy fáciles de beber incluso con altas temperaturas, cuando un vino seco puede resistirse, sobre todo si el paladar no está acostumbrado. Eso sí, es imprescindible servir muy frío.   Algunos de los blancos más populares en estos momentos son Moscato D’Asti Scanavino (Freixenet), Albariño Frizz 5.5 (Codorniu), Canto 5 y, mi imprescindible de este verano, el Yllera 5.cinco, un verdejo Rueda con sabor a manzana y color dorado. Y entre los rosados, Estrella 2014 (D.O. Valencia) o Peñascal Frizzante 5.5 (D.O. Cigales).

TAGS    VINO TINTO DE VERANO




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