¿Cómo se celebra la Navidad en Noruega?


07-12-2002    |   


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Cuando se acerca la Navidad, todo es fiesta. Si quiere cambiar el foie gras y el pavo con castañas, venga a conocer las fiestas de Noruega, en donde las tradiciones festivas y gastronómicas son tan vivaces como mágicas. Así que, bienvenido al país de los trolls y los pescados ahumados y ¡"God Jul" a todos! (Felices Pascuas).

Las tradiciones culinarias en Noruega

Si existe un momento que no puede faltar en la vida de los noruegos en medio de los largos meses de nieve es la Navidad, y todos los días de preparativos que la rodean. En el momento en que el sol invierte su curso, cuando por fin los días comienzan a alargarse, esta fiesta es una auténtica oda a la renovación, un momento privilegiado en que cada cual se dedica en cuerpo y alma a la alegría de los reencuentros y de los festejos compartidos. Fieles a sus antepasados vikingos, los noruegos saben convertir la comida en el eje central de la celebración. Y durante los días precedentes no escatiman las "repeticiones" de esta cena memorable multiplicando las invitaciones a restaurantes o a casa de los amigos. Se habla así del Julebord o de las "Pequeñas Navidades".


Hasta la luz ondula
La fiesta se desarrolla siempre entre olores a resina, pasteles, especias mezcladas y, sobre todo, de velas. Para desafiar la larga noche y a ese sol que se pone en pleno mediodía, las velas están presentes por doquier, calentando el espacio con sus luces danzantes y dando un toque mágico a la llegada de los placeres.

A partir del primer domingo del Adviento, tras un paseo por la nieve, el alumbrado de las primeras llamas es el pretexto para una reunión familiar o de amigos y es el momento de beber un vaso de glØgg (vino caliente con especias) o de Aquavit.

En recuerdo de las velas de antaño elaboradas con la grasa del sacrificio de animales, a los noruegos les gusta hacer ellos mismos sus velas de la corona de Adviento. Y la forma en que arden durante la noche de Navidad presagia (a quien sepa descifrarlo) lo que pasará el año siguiente.

La fiesta comienza el 13 de diciembre con Santa Lucía, cuyo nombre significa "luz". Las jóvenes, todas vestidas de blanco, pasan el día con una corona de velas ceñida en la frente. Por la tarde, estas Reinas de un Día desfilan por las calles portando velas. Se trata de un cortejo de luz que ilumina la noche polar. El 24 es Julaften, a las cinco de la tarde suenan todas las campanas y se llenan las iglesias para la misa. Después, se encienden las velas y las guirnaldas y todos de reúnen en torno al bufé para compartir una larga noche.


Pero, ¿qué hacen los trolls?
Pequeños seres sobrenaturales procedentes de tiempos y comarcas lejanos, los trolls viajan en hordas durante las oscuras noches de invierno. Cuando se acerca el 24, es sobre todo el duende de Navidad el que interesa a grandes y pequeños. El "Julenissen", reconocible por su gorro rojo y su larga barba blanca, se viste con calzas y un chaleco de piel para resguardarse del frío. Sonriente o severo, puede mostrarse generoso si se le ofrece caldo, cerveza y gofres, ¡hasta se le prepara la cama! A veces confundido con San Nicolás, es él quien da los esperados regalos a los niños "que han sabido ser buenos".

Una vez abiertos los regalos, comidos los pasteles y vuelta la tranquilidad, no se olviden de dejar los alimentos sobre la mesa para los duendes y los trolls de paso, que también tienen derecho a su Navidad.



Las recetas de la Navidad noruega



El "Julebord" para preparar el gran día
Como punto de partida de este periodo festivo, el Julebord es una costumbre noruega que permite celebrar la Navidad antes del día J con todos los familiares. En las semanas previas a la Navidad, ya a partir de noviembre, muchas empresas han adquirido la costumbre de invitar a sus principales clientes y a sus empleados a un banquete de Navidad: el Julebord. Es la ocasión para agradecer al personal y a todos los socios el trabajo realizado durante el año que termina. Todos los clubes y asociaciones hacen lo mismo con todos sus miembros. Se puede festejar el Julebord varias veces durante el mes si se forma parte de un club, si se trabaja o simplemente con los vecinos y los amigos. Es una ocasión más para quedar y celebrar una fiesta antes del gran día.



En medio de una guirnalda de diversas variedades de entremeses a base de carnes y pescados ahumados o secos, lo que prima es la buena convivencia. Cada uno es libre de llenar el plato con sus manjares favoritos colocando sobre él delicias marinas o terrestres acompañadas de salsas de colores y panes variados: el Fletán Blanco, la trucha, el rodaballo, las caballas y los mariscos de las costas de Noruega. Frescos y sabrosos, se preparan con mil recetas. Los arenques sirven para todas las salsas: marinados, a la parrilla, especiados, agridulces, en vinagre, acompañados de remolacha, de cebolla, perfumados con eneldo. Indispensable en cualquier buen plato nórdico, el bacalao también se encuentra seco y salado o semiseco y escalfado. ¡Pruebe por separado un poco de cada plato y repita tan a menudo como pueda para que la señora de la casa quede encantada!


El 24 de diciembre, ¡siempre tan esperado!
El 24 de diciembre, antes del oficio de la gran misa que se celebra alrededor de las cuatro de la tarde, todos los noruegos se sientan a la mesa para saborear el risengrynsegrØt, un pastel de arroz espolvoreado con abundante azúcar y canela y con una pequeña nuez de mantequilla en el centro. Un postre familiar en el que la cocinera guasona habrá escondido una almendra de la suerte (el equivalente a nuestra haba de Reyes). A quien encuentre la almendra oculta en su plato le ofrecen un cerdito de pasta de almendra, golosina deliciosa que podrá atesorar o trocear y compartir para satisfacer la glotonería del resto de los comensales. Al final, los niños sirven una parte de estas vigorizantes gachas en un plato que depositarán en el establo o en el jardín para dárselo a Julenissen (el duende de Navidad, un compañero de Papá Noel) para que pueda recuperarse durante su gran viaje y recobrar fuerzas para repartir sus regalos. Además, es un juego divertido entre los niños acechar desde la ventana al duende que vendrá a colmarles de regalos y vigilar toda la noche por si ha venido a comer a escondidas.

Tras la misa, se reúne toda la familia en torno a la cena de Navidad para celebrar dignamente esta fiesta con especialidades que, en general, no se sirven más que una vez al año. En el norte de Noruega y en las costas, los productos del mar hacen los honores. Ni una sola familia noruega imaginaría su comida de Navidad sin estos pescados de los que tanto se enorgullecen.

El Hellefisk, que significa ?pez santo?, se considera uno de los platos fuertes de la cena del 24 de diciembre. Generalmente se prepara con fletán blanco, que es un pescado noble, considerado por los noruegos el pez más santo (la palabra ?helle? significaba ?santo? en la antigua lengua noruega). La tradición exige que se sirva Hellefisk la noche de Navidad para que el año siguiente sea feliz y próspero.

Si el Hellefisk no preside la mesa de Navidad, se puede encontrar bacalao fresco, salmón y también Lutefisk: bacalao seco que se desala con sosa cáustica y se sirve escalfado con patatas al vapor, puré de guisantes y el flatbrØd, que recuerda al pan ácimo. Hay que recordar que si no se ha comido el Lutefisk la noche del 24 de diciembre, es imprescindible que se sirva en el menú del 25 de diciembre. Una fiesta de Navidad no puede pasar sin que el dueño de la casa sirva Lutefisk. En cuanto al salmón, se come fresco, cocido en un caldo corto y servido frío con una salsa cremosa de eneldo, mantequilla con rábano, rodajas de patata o de pepino con crema. Sin embargo, este rey de la fiesta también se encuentra a la parrilla, a la unilateral, ahumado o deliciosamente marinado crudo con pimienta, sal, azúcar y eneldo para el tradicional Gravlaks.


Una fiesta de color rosa salmón
Orgullosa de sus tradiciones y de sus productos del mar, Noruega no olvida la innovación. Sin que sea de extrañar, en un bufé con tintes modernos se encontrará de forma original salmón fresco en tartare con una ensalada mixta, boles de hielo con salmón para un "hoyo noruego" acompañado de Aquavit, o incluso platos listos para degustar de lonchas de salmón ahumado (tan finas que se deshacen en la boca) sobre un blini templado con verdura moteada de láminas de trufa.


Y como acompañamiento
En el bufé se habrá tenido cuidado de servir una ronda de panes especiales blancos o integrales, crujientes o tiernos para que cada uno haga sus delicias. Pero la fiesta no es nada sin el pan de Navidad, un dulce con pasas y cortezas confitadas. Para regar todos estos ágapes, no olvide la cerveza ni el aquavit, una bebida alcohólica de granos aromatizada con una mezcla de anís, alcaravea, comino, eneldo, badiana e hinojo y cuyo nombre "aqua vitae" significa "agua de vida" (aguardiente). Conocido por sus virtudes digestivas, se bebe helado o templado en vasos pequeños para aspirar mejor los aromas. ¡Pero, cuidado, bajo su aire de transparencia inocente, esta bebida refrescante tiene el arte de calentar los sentidos!


Postres golosos...
En general, la tradición exige que el postre que cierra la comida de Navidad esté compuesto de moras árticas. En las mesas más oficiales, se regalará la vista con la elegante disposición del Krasenkake: una pieza montada como un anillo de macarrones superpuestos sobre la cual hay una decoración a base de azúcar.


...Y deliciosas golosinas
Al final de la comida, después del postre, los comensales abandonan la mesa para instalarse en los sofás en torno a un café para esperar el paso del Julenissen. Como la espera puede parecer larga, sobre todo para los niños, se prepara una bandeja con siete pasteles secos que comprenden buñuelos, galletas con especias, con melaza, con jarabe, coronas, piedras de chocolate, polvorones y tartaletas.
Es también el momento de los krumkake, una teja en forma de cucurucho, de los goro, riquísimos barquillos decorados, y de los strull, que se comisquean hasta el palito. No faltan las recetas y cada casa tiene sus secretos que se transmiten de generación en generación.

Como culminación del arte de la golosina, descubra los pepperkaker, casitas de galleta para hacer morir de envidia a Dame Tartine. Desde la cabaña a la iglesia pasando por el castillo o incluso todo el pueblo, los arquitectos-pasteleros rivalizan en imaginación. Un insólito juego de construcción que comienza recortando la masa en patrones de papel sulfurizado para acabar con el diseño de las tejas o las ventanas batientes.


En el ambiente de los preparativos de la costa de Noruega
El Adviento, ¡ya es fiesta!
Preparar la Navidad lleva tiempo y cuanto antes comience la fiesta, antes se animará el espíritu. Por eso el periodo del Adviento nunca es demasiado largo. Abarca los 4 domingos que preceden al 24 de diciembre. Hay un calendario que marca estos días de espera de cual todas las mañanas los niños abren una ventana con un saquito que contiene un pequeño regalo. Mientras que los más jóvenes tejen cestillos de papel trenzado o recortan las decoraciones, los padres visten la casa de ramas de plantas perennes, de acebo, de muérdago, de hiedra o de abeto. Y todos se lo pasan en grande cuando hay que moldear con pasta de sal duendecillos malvados que garantizan el éxito de la fiesta o elementos decorativos realizados con piñas, nueces, avellanas, paja o madera tallada. Coloreados de verde y rojo, cobran vida sobre los muros, las ventanas y las ramas de abeto. También en las escuelas de Noruega se hacen preparativos. Los niños preparan con su profesor las decoraciones que engalanarán el abeto, así como pasteles y dulces que se servirán la noche de Navidad. También se invita a las familias a aplaudirles durante la función de Navidad que estos alumnos aplicados habrán preparado en torno al tema del Evangelio.

TAGS    ARROZ PATATA SALMÓN PESCADO CAFÉ VINO CERVEZA




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Valoraciones y comentarios

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  • 3 comentario(s)


   max , 15-03-2016
es padre estas costumbres me gustaria visitar este pais
   ssss , 15-03-2016
de
   sofia , 15-03-2016
esta super todo aparece aqui yo aunque ya fui a ese pàis me encanta visitar esta wev y ademas sus costumbres estan de lo mas cul ustedes a que pais an ido...
bay



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