Comiendo saltamontes y crisantemos


26-01-2000    |   


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Hoy nos adentraremos en un gran mercado, el de San Juan, ubicado dentro de la zona centro de la Ciudad de México. Es un mercado bastante antiguo (fue construido en 1879) y tiene como característica especial ser un lugar donde uno puede comprar de todo lo imaginable, con la mejor calidad que usted puede encontrar dentro de nuestra ciudad.
Igual ve frescas langostas, langostinos y camarones como hermosos pescados rojos (Huachinangos) y plateadas mojarras coleteando; pequeños cochinillos listos para el horno; liebres y conejos que solo les falta brincar. Un poco más adelante corderitos lechales así como gallinas tiernas y jugosas junto con pichones, codornices, patos y perdices. Un poco más al centro, nos encontramos con una selva de colores y olores, un recreo para la vista y el olfato, rojos jitomates (tomates en España) junto con sus hermanos pobres los tomatillos verdes (indispensables en multitud de salsas de la comida mexicana), así como los chiles y el aromático cilantro; cerca de ellos, están las berenjenas como siempre las reinas del lugar tan gordas y rozagantes, sus parientes pobres las patatas, así como las lloronas cebollas que hacen pareja con los olorosos ajos y, un poco más adelante, las calabazas, tanto la anaranjada que todo el año se la pasa pensando en el día de Los Difuntos (generalmente se hace un dulce con azúcar morena ?piloncillo- canela, la calabaza y otros aditamentos como ofrenda para el Día de Muertos), así como las calabacitas, unas gordas y otras delgaditas y seguiríamos....
Pero nosotros estamos buscando otra cosa, de momento nos distraen los puestos de ?La Catalana? con sus morcillas, salchichones y jamones y ?La Holandesa? con sus quesos chorizos, mantequillas y algunas cosillas más.
Concentrémonos, debemos de ir al fondo en el rincón de la derecha, ¡sí!, ¡ahí!, donde están esas mujeres con largas trenzas y sus bellas canastas de mimbre cubiertas con unos paños, muy limpios, bordados de mil colores.
Nos acercaremos, vamos a la búsqueda de ricos gusanos de maguey, los hay blancos y cafés, los mejores son los blancos, generalmente vienen en pequeños paquetes hechos con hojas, deben de estar vivos. Al llevarlos a casa rápidamente los pondremos en una sartén con un poco de manteca de cerdo y ¡a freír!, hasta que estén doraditos y crujientes, luego una tortilla caliente, un poco de salsa picante y tan tan.
También vamos a preguntar por los acociles (pequeñisimos crustáceos), generalmente vienen de Xochimilco y están cocidos hummm...con un chorrito de limón, un poco de cilantro y cebolla, algo de chile verde y...listo.
Miren, tienen aguaucles ( huevecillos de mosca de lago, se secan al sol y se comen revueltos con huevo) son difíciles de encontrar: tuvimos suerte!.
También es época de escamoles, huevos de hormiga (fritos y con guacamole ¡fuera de serie!), me encantaría que hubiese jumiles (insecto que se come vivo, dentro de una tortilla, algunas personas lo secan al sol ?no es lo ideal-), pero tendríamos que ir a Taxco, a su feria, y realmente queda lejos y es muy difícil comerlos sin que te corran por toda la cara .
Cambiando de insecto, ahora recuerdo que nos ha faltado preguntar por los chapulines (una especie de grillo) saladitos y tostaditos en el comal, los de Oaxaca son los mejores.
Marchanta ¿nos pone un cucurucho con 100 gramos? así nos los iremos comiendo, quitándoles las patitas, mientras nos acercamos a las flores.
El buscar las flores más apetecibles para una comida no es fácil pues nos perdemos entre claveles, nardos y rosas seductoras, también nos distraen las exóticas orquídeas, desde la fragante orquídea de la vainilla, la gigantesca orquídea blanca, las pequeñitas como ciento en boca, dejemos de divagar y a lo que venimos a ver... ¿dónde está la flor del colorín? ese árbol tan extraño (cuando tiene flores no tiene hojas y parece que está seco) que da unas enormes flores rojas. Ya las veo, recordemos que sólo podemos comer los pétalos de la flor, pues sus estambres, pistilos y pequeñas frutitas (como frijoles rojos) son venenosas. Con los pétalos se hacen unas ricas tortitas (cociéndolos y luego sofriéndolos con epazote, cebolla y añadiéndoles huevo) que se sumergen voluptuosamente en un perfumado caldillo.
También veo un gran racimo blanco de flor de yuca, con ellas se preparan ricos platillos.
La flor de Cempaxúchil es dorada y muy versátil: igual sirve para las ofrendas florales del Día de Muertos, que para dársela a los pollos, adquiriendo éstos al comerla un precioso color amarillo, que para los humanos en quesadillas o ensalada.
Bueno, ahí está la tan conocida flor de calabaza multifacética y preciosa igual nos sirve para una crema al curry, que rellena de carne, en quesadillas ideal, y ni hablar dentro de una crepa. Desde luego está la rosa para ricas sopas y postres así como la violeta y el pensamiento. Los hermosos crisantemos que con chapulines están... ¡mmmm! (va al final la receta).
Esperen, vi unos chipiles ( pequeñas flores blancas o rojas provenientes de Oaxaca) con las que se hace una sopa ¡súper!.
Encontramos a la Cenicienta, los huazontli, bueno son feas y generalmente las relegan y las mandan al lugar mas alejado, pero si queremos chuparnos los dedos hay que comprarlas, limpiarlas, cocerlas, rellenarlas con queso fresco, capearlas y zambullirlas en un rico mole o deslizarlas en un caldillo de jitomate y así seguiríamos todo el día y........


ENSALADA DE ACOCILES
4 porciones
œ k de acociles
4 limones
Πde cebolla blanca picada.
Cilantro limpio picado
5 chiles cuaresmeños picados
Sal al gusto
Manera de prepararse
Limpiamos y luego lavamos con agua con gotas de desinfectante perfectamente los acociles, los escurrimos.
Mezclamos en una ensaladera los acociles con los chiles, la cebolla y la cantidad de cilantro que desee, agregamos el jugo de los limones y la sal necesaria. Refrigeramos.


SALSA DE CHAPULINES
Para 4 personas como botana
Πk de chapulines
2 chiles guajillos.
2 clavos
2 pimientas.
2 dientes de ajo
1 pizca de orégano
1 C de aceite
Sal al gusto
Manera de prepararse
Lavamos y desinfectamos perfectamente los chapulines y los freímos en el aceite. Aparte, desvenamos y tostamos los chiles, a fuego lento para que no se quemen. Licuamos todos los ingredientes. Finalmente freímos la preparación. Retiramos del fuego y acompañamos con tortillas recién hechas y trocitos de queso fresco.


ESCAMOLES A LA MANTEQUILLA
Para una persona
150 g de escamoles
œ cebolla picada
6 ramitas de cilantro
1 hoja de lechuga
Mantequilla y aceite de oliva, el necesario.
Para el guacamole:
1 diente de ajo
1 aguacate
1 chile verde (puede ponerle mas sí le gusta picante)
1 pizca de sal
Unas gotas de limón.
Manera de prepararse
Primero prepararemos los escamoles mezclando la mantequilla con el aceite y poniéndola al fuego. Agregamos los escamoles, la cebolla y el cilantro. Sofreímos todo muy bien y agregamos la sal necesaria.
Recordemos que para hacer el guacamole picamos el ajo, los chiles y el aguacate, sazonamos con sal.
Servimos los escamoles sobre la hoja de lechuga previamente lavada y desinfectada. Acompañamos los escamoles con el guacamole y unas tortillas de maíz calientes. Una cerveza es buena compañía.
Para que el guacamole no se ponga negro se le añade unas gotas de limón.


TORTILLA DE CRISANTEMOS Y SALTAMONTES
Para una persona
1 crisantemo
20 chapulines quitándoles patas y cabeza.
2 huevos
Pimienta
Salsa inglesa.
Manera de prepararse
Mezclamos todos los ingredientes, y en una sartén con un poco de aceite muy caliente, los vaciamos y dejamos freír por un lado y por el otro para hacer una torta. La vaciamos en un plato y le agregamos alguna salsa (puede ser verde o roja).

TAGS    QUESO HUEVO CERVEZA LANGOSTINOS Guacamole




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