Caprichos de verano


01-08-2007    |   


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Lo confieso, niños, los helados me gustan y me gustan mucho, tanto que es el único dulce que me gusta y que como habitualmente, sea verano o invierno, no hay nada mejor que sentarse en un parque al atardecer a comerse un buen vasito de helado, (yo soy partidario de no mezclar muchos sabores a la vez, como mucho dos diferentes) os aseguro que me olvido de lo que pasa a mi alrededor.

Hoy en día encontramos helados de sabores muy diferentes, a los clásicos de siempre se han incorporado sabores tan dispares como los de queso, de aceite de oliva y uno que probé no hace mucho y me encantó el de pipa de girasol.

Si me lo permitís os diré un secreto, si un día vais a Livorno, una ciudad Italiana de la Toscana, cercana a Pisa, comeros un helado en cualquiera de los numerosos puesto que encontraréis. Yo siempre que voy a Pisa, cojo el tren para acercarme a esta bonita ciudad a comerme uno. ¡¡Probarlos!!

Buen provecho.


HELADO DE VAINILLA CON CHOCOLATE
Ingredientes para 4 personas:

1 l. de leche
250 gr. de azúcar
1/2 vaso de nata líquida
2 ramitas de vainilla
12 yemas de huevo
1 tableta de chocolate

Preparación:

Calienta la leche junto con la nata, las ramitas de vainilla, pero primeros las tendrás que abrir por la mitad de arriba abajo, y el azúcar.

Mientras tanto, en un bol, bate las yemas de huevo y resérvalas un momento.

Cuando veas que la leche empieza a hervir, viértela muy a poco a poco en el bol donde tienes las yemas batidas, cuando esté bien mezclado, vuélvelo a poner en la olla. Y déjalo cocer a fuego muy bajo y sin dejar de remover hasta que espese un poco (ten mucho cuidado por que si lo dejas cocer mucho, el huevo se cuajará y en lugar de helado harás una tortilla).

Pon la mezcla en un recipiente adecuado y ponla en el congelador, ten la precaución de cada 20 minutos aproximadamente sacarla y removerla bien con un tenedor, cuando ya casi esté congelada del todo, añade el chocolate cortado en trocitos muy pequeños.


SORBETE DE MANGO
Ingredientes para 4 personas:

2 mangos medianos
el zumo y la piel rallada de 1 limón
200 gr. de azúcar
500 gr. de agua
2 claras de huevo

Preparación:

En primer lugar tienes que pelar y cortar el mango en trozos (vigila que si no has comido nunca ninguno, en el interior tiene un hueso bastante grande) y ponerlos junto con el zumo y la piel del limón en un recipiente adecuado y triturarlos.

Pon el agua con el azúcar a calentar en una olla durante cinco minutos, remuévelo de tanto en tanto.

Cuando el almíbar esté frío, añádelo al puré de mango. Pon la mezcla en un bol y ponlo en el congelador, con una espátula de madera remuévelo cada 15 minutos hasta que esté casi helado, entonces añade las los claras de huevo que habrás montado a punto de nieve. Bátelo bien y colócalo de nuevo en el congelador.


HELADO DE CHIRIMOYA
Ingredientes para 4 personas:

4 chirimoyas
200 gr. de azúcar
750 gr. de leche
6 yemas de huevo

Preparación:

Pela, corta y quita las pepitas a las chirimoyas, pon la carne junto con la mitad del azúcar en la batidora y tritúralo bien, vierte la leche en una cacerola, añade el preparado anterior y ponlo en el fuego hasta que rompa a hervir, retíralo del fuego y déjalo enfriar unos 30 minutos.

Bate las yemas con la otra mitad del azúcar, hasta que estén bien cremosas, añádelas con cuidado a la leche, sin dejar de remover, pon la mezcla a fuego suave hasta que te quede con una textura de crema.

Retíralo del fuego y sigue batiendo para que baje la temperatura. Una vez frío ponlo en un recipiente en el congelador, bátelo de vez en cuando para que no cristalice y quede cremoso.


Los helados
¿Dónde, cuándo y quién inventó el helado? Son preguntas casi imposibles de responder, ya que desde muy antiguo, existía la costumbre de enfriar las bebidas con nieve, la historia, mezclada muchas veces con toques de leyenda, nos cuenta que Alejandro Magno se hacía traer nieve de las montañas para refrescar el vino. Nerón que era un Emperador Romano, enviaba a sus esclavos a por nieve y hielo para poner en frío la fruta y los jugos que se preparaba con las mismas.

Probablemente los primeros sorbetes, de los cuales tenemos constancia, son los que se preparaban en las cortes de los países Árabes, ya que preparaban unos purés de fruta, zumo y bastante azúcar, que mezclaban y enfriaban con nieve y hielo y que llamaban sharbets, que quiere decir bebida, probablemente la palabra que utilizamos nosotros hoy sorbete deriva de ella.

Como no podía ser de otra manera, se le atribuye a Marco Polo, como tantas y tantas cosas, a la introducción de postres helados en Europa, que trajo de sus viajes por la China en el siglo XIII. Por eso incluso algunos dicen que el nombre que popularmente le damos a un tipo de helado los ?polos? se llaman así en su honor.

Precisamente la dificultad de obtener el hielo, dificultó que los helados y los sorbetes se popularizasen entre la gente y solamente los reyes y los nobles, podían comerlos.

A Francesco Procope, de origen siciliano, se le atribuye la apertura de la primera heladería en París en el año 1660, sus helados pronto alcanzarían una gran fama.

Los vendedores ambulantes de helado, lo difundieron rápidamente por toda Europa. Las primeras recetas de helados que encontramos en libros de cocina aparecen en el siglo XVII.

Aproximadamente en el año 1700, los helados llegaron y empezaron a hacerse populares en Estados Unidos, Jacob Fussel fundó en 1851 la primera fábrica de producción de helados.

A partir de ese momento, la expansión del helado ya no se paró y gracias a eso hoy en día nos podemos comer un buen helado en cualquier parte del mundo.

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