En el Parador de Jaén C.De Gaulle culminó su discurso más intimo: sus Memorias


01-10-2013    |   


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¿Quién lo hubiera dicho que ese personaje ilustre en visita privada, en su periplo por España, era el gran General y ex Presidente de la Republica de Francia: Charles André Joseph Marie de Gaulle en persona? En efecto era él, que viajaba acompañado con su esposa Yvonne Vendroux, y su ayudante de campo, el coronel Degrè du Lou, en su despampanante Citröen ‘Tiburon’C2, color negro y cristales ahumados. Entró en España por Irún a través del Mont de Marsan, se paró en el Parador de Santillana pues continuó hacia el Parador de Cambados para otra estancia. Tras visitar la Catedral de Compostela, prosiguió el viaje hacia El Escorial, en Madrid visitó el Museo del Prado y durmió en el Parador de Toledo.

Después emprendió la marcha hacia Andalucía, alojándose en el Parador de Santa Catalina, el gran balcón de Jaén, uno de sus grandes emblemas. Era el mes de Junio del 1970. Después de una inolvidable estancia en Jaén, donde pudo completar sus Memorias, De Gaulle se fue a Córdova, pues a Granada a conocer la Alhambra, hasta alcanzar la provincia de Málaga, con una estancia de unos días en el Parador de Ojén (cerca de Málaga, ya cerrado desde muchos años)  finalmente, volvió a Francia definitivamente.

El imponente Castillo Santa Catalina

Pero más vale especificar enseguida porqué este acontecimiento del 1970 sigue siendo  aún noticia y que ha vuelto a estar en el candelero de hoy en día; en efecto, todos los huéspedes cuando entran en el celebre Parador Castillo Santa Catalina de Jaén, en la pared a la izquierdas en alto del banco de la Recepción, pueden admirar el retrato de De Gaulle, como aparece en la foto siguiente.

El desk de la Recepción

El autor que ha planeado de volver a recordar los hechos del ilustre francés en ese verano del ‘70, es obra de su infatigable Director D. Manuel Vieites Rodríguez. En el 2011, y para poder difundir entre los muchos visitantes e internautas a este Parador, decidió dar un auge especial a la visita del General De Gaulle, e hizo cuanto estaba en sus manos para que este hecho único en la historia de este Establecimiento, fuese visto y oído por todos cuantos tuviesen curiosidad por conocer anécdotas de este Parador: “Excelente estancia en Santa Catalina”, estas fueron las escuetas y lapidarias palabras plasmadas en el “Libro de Oro” y que forman parte de los anales de este Parador.

El director Vieites prosiguiendo en su búsqueda contactó con los dirigentes de esos periodicos que dieron espacio a la presencia del General De Gaulle y toda la cronica a él referida. Todos fueron ricos de detalles aunque todos tratando el mismo tema,  cuyos textos eran por: Juan Manuel de Faramiñan Gilbert del Orgullo de la ciudad con un halo especial; Antonio Garrido Gómez Dir. Viva Jaén; ABC Texto extraído de la hemeroteca Digital y del Diario Sur; Juan Espejo Dir. Diario Jaén; Javier López del Jaén Andalucía; Mónica Lopera del Periódico Ideal de Jaén (19.09.2009); José LuisAdán; el País, Ginés Donaire, Jaén (9.08,2010).

Con todo el material recogido consiguió realizar bajo la Dirección Paradores de Turismo de España, S.A., un interesante librito Charles De Gaulle: una vida ligada al Parador de Jaén... con algunas leyendas populares amenas, y sobretodo los varios relatos de crónica que reflejan esos días de estancia de De Gaulle en España. Merece ser leído (los clientes que se alojan lo tienen en su habitación).

El Parador de Jaén es historia y sigue haciéndola por su buen hacer y por las características que desde el principio le acompaña. Parte de su historia está anedocticamente ligada a Charles de Gaulle. Un día de verano y chicharras un gentío se agolpaba a las cunetas de la sinuosa carretera del castillo de Santa Catalina. Hasta allí subía un desconocido para los aceituneros altivos, el todo poderoso presidente saliente de la Republica Francesa. No está en los anales de la historia ni viene reflejado en los libros el porqué eligió esta tierra, pero así fue. Sin duda alguna la presencia del General De Gaulle, por su duración y por el motivo de la estancia, ha sido de lo más llamativo en la vida del Parador de Jaén.

Alojó en la habitación nº 13 con dosel y vista corta aliento, cuya ventana del balcón se abre frente a la Sierra de Jabalcuz, escarpada en crestas de piedra que recuerda un plegamiento accidentado y rebelde, un sitio agreste y a la vez atractivo, casi sobrecogedor y sereno.

De Gaulle eligió el castillo de Santa Catalina después de haber comprobado a otros, en concreto ha sido su parador, ideal por su tranquilidad y sosiego, su austeridad, su imponente sencillez, sus reminiscencias bélicas, su arquitectura difensiva, equivalían en monumento a lo que el general era en individuo: un soldato, un patriota, un superviviente.

Se cita parte de lo que escribió Ginés Donaire-Jaén del País, en fecha 9.08.2010, aferente a los paradores que han tenido en Internet el mejor vehiculo de promoción:

“Ahí está si no el ejemplo del Parador de Jaén, elegido por internautas de todo el mundo del portal de Trivago como el mejor valorado de los 93 establecimientos  de la cadena pública hotelera del país. Internet tiene una gran capacidad  de difusión y es el que ha ampliado las excelencias del parador. Subrayaba Francisco Vilchez, jefe de recepción y que llevaba 25 años entre las majestuosas paredes de este alojamiento convertido en Parador en 1965. Su monumentalidad exterior se prolonga en el interior, y alcanza su máxima dimensión en el salón cupola, con sus arcos cruzados a 20 metros de altura”.

El Parador con vista ciudad

Antes de morir, el politico y militar francés decidió de completar sus memorias en España, pasando por distintos Paradores, pero el de Jaén, el Castillo de Santa Catalina, fue el mejor aliado del general en esta tarea. Quizás porque Paradores es un concepto único en el mundo, quizás por el hecho de sentirse en el interior de una fortaleza, quizás por el ambiente y los colores de la primavera jienense o quizás por la simpatía de sus gentes… El caso es que De Gaulle convirtió el Parador de Jaén en el “cuartel general” de su estancia por España. Su pluma no escatimó elogios a la hora de hablar de estas tierras y también de la ubicación, las instalaciones y el magnifico trato que le brindaron los empleados del parador (en ese mismo año, el 9 de noviembre, De Gaulle a los 80 años de edad, pasaba a mejor vida).

Por cierto, De Gaulle fue un Amigo más de Paradores (en efecto, desde una veintena de años, a los clientes aficionados la Dirección de Madrid, como reconocimiento, les envía una tarjeta especial de  ‘Amigos de Paradores’), se ha quedado cautivado por las magnificas vistas de Jaén de que disfrutaba desde su habitación, le hicieron enamorarse de la ciudad, de Andalucía y de España, casi tanto como su querida Francia.

No de meno, el general De Gaulle, siendo un gourmet esperto educado por su refinada cocina mundialmente apreciada, durante sus varias estancias en el suelo español, pudo también degustar y apreciar las buenas y sabrosas cocinas regionales que, cada una, tiene sus envidiables especialidades. Desde luego, la cocina del Parador Santa Catalina, desde siempre da prueba evidente de superioridad en elaborar platos esquisitos.

 

 

 

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   Francisco Vílchez , 15-03-2016
Como siempre, el Sr. Gaffoglio ilustra y promedia sus artículos. La narrativa culinaria entremezclada con la cultura e historia de los lugares que visitan, consiguen un estofado informativo que bien merece la pena tener en cuenta para futuros viajes de sus lectores. Sus muchos años de experiencia ante la pluma y el fogón, le hacen que su opinión tenga un valor añadido.



Matteo Gaffoglio

Comunicador y experto en gastronomía




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