El Parador Balcón de Segovia


11-09-2013    |   


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El Parador de Segovia está situado en la finca El Termillo, a las afueras de la ciudad en el alto de un cerro, desde el cual se domina un extraordinario perfil de la urbe castellana, fue construido en el 1978, dotado con todos los adelantos en el que las plantas son su elementos más definitorio. Se ha ganado con toda justicia el apelativo de “Mirador de Segovia”. El edificio es de corte moderno, acogedor y sorprendente, se alza en una de las ciudades Patrimonio de la Humanidad. El panorama se aprecia igualmente a través de todas y cada una de las 113 dependencias que ofrecen inmejorables vistas de la ciudad y entornos, destacan el esplendido centro de convenciones, en varios salones de congresos y el comedor. Amplío escaparate de los productos de la zona: judiones de La Granja, sopa castellana y asados de cordero o cochinillo en horno de leña. 

 

Segovia vista desde la habitación (foto m.gaffoglio) 

 

Los celtas, romanos y judíos han marcado la personalidad de esta villa, cuyas calles y plazas gozan de una gran mezcla cultural, la misma que después de años concentra el Parador en su centro de convenciones, al igual que el comedor y la piscina exterior. El vestíbulo, de gran amplitud, exhibe cuadros modernos y elementos de diseño, en claro contraste con las líneas circulares y sencillas que enmarcan su piscina climatizada. El conjunto, asi mismo, se ve favorecido por la luminosidad que penetra por los amplios ventanales. 

 

Esta ciudad cargada de años, cuya riquísima historia merece ser un poco profundizada. Empezando por su nombre original (y que mantuvieron los romanos) es celta: Segobriga es una palabra celta formada por Sego, que significa “victoria” y briga que significa “ciudad”. Se levanta sobre un cerro a cuyos pies confluyen los ríos Eresma y Clamores, hallándose rodeada por las sierras de Ayllón, Guadarrama, Somosierra y Malagón, perteneciente todas ellas a la cordillera Central.

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La historia de Segovia comienza con los celtas, pues los romanos, autores del monumento más representativo: el grandioso Acueducto. Por su suelo pasaron igualmente visigodos y árabes pero el papel de la ciudad ha sido, salvo raras excepciones, el de mero espectador pacifico de la historia del país. Y, pese a ello, guarda entre sus muros uno de los más admirable conjuntos románicos que, junto a una gran cantidad de monumentos , hacen de este lugar unos de los más visitados de España. En el Santuario de la Virgen de la Fuencisla, del siglo XVII, se guarda la venerada imagen del mismo nombre, patrona de la ciudad

Bajo esta dominación construyeron el Acueducto en data del siglo I d.C., contándose como la construcción romana mejor conservada del mundo. Esta gran obra de ingeniería, mide 728 metros de largo y consta de dos pisos de arcos. Realizado con aparejo de sillares sin cemento de ninguna clase que se fueron ensamblando por su propio peso. Reformado en diversas ocasiones  a lo largo de su dilatada historia, el acueducto sigue siendo, junto con el Alcazar, cuyas antiguas orígenes no están claras, pero aparece con tal nombre ya en un documento del siglo XII, contando pues con una larga actividad histórica; y con la Catedral, otra imponente construcción del gótico tardío cuya primera piedra se coloca en 1525 sobra los restos de otra anterior.

En el año 346 d.C. nació en Coca el que llegara a ser Emperador Teodosio, conocido por la Historia Universal como Teodosio el grande, el último de los gloriosos césares del Imperio. En época visigoda, en el año 642, nació San Frutos, Santo patrón de la Ciudad. Durante la invasión musulmana, Segovia fue tierra de nadie y en ella habitaban pastores y gente de paso, hasta que Alfonso VI fomentó la repoblación de estas tierras. Aunque se conozca varias invasiones de los musulmanes, la más grave de todas fue la de Abderramán, en el año 756.

Dirige el Parador D. Félix Lobo Iglesia, y de los Departamentos Recepción-Cocina-Comedor-Pisos, respectivamente, Jesús Álvaro, Sergio Muñoz, Pedro Lalaguna Mallada y la Gobernanta Arancha Maroto. Todos los jefes y personal son muy profesionales, amables y atentos. En el Parador prevale la cocina Castellana, los asados de cochinillo o cordero lechal son dos de los productos más emblemáticos de su cocina, por su baja concentración de grasa y su sabrosa y suave textura. Entre sus guisos se encuentran los judiones de la Granja, la sopa castellana o las setas, y de entre su dulcería destaca el tradicional Ponche

Maître Pedro Lalaguna, Chef Sergio Muñoz y Matteo Gaffoglio 

 

 

 

                   

  Salmorejo- Tempura berenjena-Solomillo cardo y queso

                                                                                                                                                                                                                                                                                              

 

 

 

Sigue el típico Menú Segoviano del Parador, con degustación de:

Guisos Típicos en cazuelitas; Mini Ensalada de Lechuga con Codorniz escabechada, Callos al estilo tradicional, Judiones de la Granja y Taco de Bacalao al Estilo de Carrascal del Río

Cochinillo Asado, “Marca de Garantía” con Patatas Encebolladas y Ensalada de Hojas tiernas

Ponche de Yema y Mazapáncon Helado de Queso suave.

 

 

Se ofrece al lector la receta original del Cochifrito adoptada en el Parador con la foto del plato.

 

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Matteo Gaffoglio

Comunicador y experto en gastronomía




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