Valle de Mena


17-03-2002    |   


ARTÍCULOS





Encontramos entre montañas un Valle Encantado, nuestra querida España, también tiene sus Shan-Gry-Lha, un lugar que propicia la reflexión interna, la paz cultural, y busca entre las humanidades de la zona justificación al cariño que reciben y que dan.

Su enclave ocupa una extensión de 258 Km cuadrados, en el norte de la provincia de Burgos.

El municipio goza de una situación privilegiada, teniendo al Norte Vizcaya, al Noroeste Cantabria, al Sur el Valle de Losa (Burgos), al Este Álava y al Oeste la Merindad de Montija (Burgos).

El Valle, situado a una altitud de 450 metros, goza de un microclima, que proporciona temperaturas suaves y abundantes precipitaciones. La población no supera los 5.000 habitantes. Los meneses reparten sus tareas entre la ganadería, la industria, la construcción y el sector servicios.

Su capital y centro comercial es Villasana de Mena.


Es difícil de explicar su forma típica de vivir, cuando supuestamente la cercanía de Bilbao (40 Km.) debería haber influenciado fórmulas urbanas o cosmopolitas.

He de decir que llegamos a este valle, por la invitación que recibimos para participar en unas Jornadas Gastronómicas sobre el Colesterol, por parte de un hombre que ama este Valle y que está realizando una labor de difusión del mismo digna del mayor de los halagos. Hablamos de Pablo García, titular del Mesón Don Pablo y La Posada Don Saulo.

Durante un fin de semana pudimos disfrutar de la magníficas pócimas que Pablo nos preparó y que forman parte de su oferta gastronómica.

Los "huevos de Don Pablo", "torreznos", "sopa castellana", la "ternera asada", los espléndidos "revueltos", "codillo", "cocido menés".

Pablo García

Claro que lo mejor resultó dejarse sorprender por este locuaz cocinero, que busca por todos los foros gastronómicos del mundo formas y maneras de evolucionar una cocina tradicional con bases y raíces profundas y con consistencia. Por ello se ha convertido en un referente primordial para una cocina que camina entre los gustos vascos, cántabros y castellanos (vaya tres grandes cocinas).

Pablo García elabora platos honestos capaces de atraer a este valle encantado a sus vecinos de las provincias adyacentes, y como él mismo dice, le gustaría que también llegaran de muchas más partes, pero su posada sólo dispone de 12 habitaciones.

La hospitalidad de Pablo no deja de sorprendernos, cada mañana nos indica cómo descubrir el valle, por dónde caminar, a quién visitar, etc.., su conversación es amena y familiar, y hace sentirse entre protegido y halagado pero muy feliz de disfrutar del Valle del Mena.

Resumimos a continuación algunas de las razones por las que vale la pena visitar este valle.

Santuario de Cantonad (Patrona del Valle)
Tradiciones y Gastronomía
La acusada personalidad de los meneses queda plasmada en particulares tradiciones. El día 8 de mayo se celebra la patrona del Valle: Cantonad, mitad fiesta mitad tradición.

Una tradición muy arraigada entre los meneses es la merienda del torto (pequeña empanada con chorizo menés dentro) se celebra el domingo de Resurrección.

La matanza del cerdo en los meses de invierno es otra de las costumbres.

La gastronomía menesa tiene entre sus platos: Truchas, setas, productos de la huerta, derivados del cerdo y productos lácteos.

El deporte tiene una relación directa con el ambiente rural: La caza, la pesca, el senderismo, la tuta y el cicloturismo entre otros.


Medio ambiente
El valle está recorrido por dos ríos de la vertiente cantábrica: El Cadagua que atraviesa el valle y el Orduente que da nombre al pantano de Orduente.

Sus montes conservan centenarias hayas, tejos, acebos, madroños y el siempre mítico roble, pudiendo disfrutar de una naturaleza casi perfecta.

Las riberas de los ríos, los alrededores de los pantanos de Tudela y Ordunte y las cascadas que forman algunos arroyos torrenteros, siempre rodeados de vegetación hacen que el valle sea un pequeño vergel.

Jabalíes, corzos, zorros, liebres, garduñas, garzas, cigüeñas, buitres, halcones peregrinos, becadas, truchas... son la fauna que habita y armoniza los montes y ríos de este valle.

Iglesia románica de Vallejo
Historia y Arte
La historia del valle se remonta a la época de los celtas ?autrigones?. El paso de los romanos ha dejado la calzada romana ?Flaviobriga-Pisóraca?, iba de Castro Urdiales a Herrera de Pisuerga. Se conservan varios tramos.

Algunos puentes y fuentes.
En el siglo IX, el año 800 se funda en Taranco un monasterio del cual se conserva el manuscrito donde aparece por primera vez la palabra CASTILLA.
De los siglos XII y XIII son las iglesias románicas de Siones y Vallejo.
Vallejo destaca por sus grandes dimensiones y la riqueza arquitectónica de su ábside con arquería lombarda. En Siones predomina la decoración interior, los edículos y la talla de Santa María. (Ambas iglesias se pueden visitar, llamando a casa que esta justo al lado)

Tímpanos románicos con una iconografía interesante se encuentran en San Pelayo.

Adentrándonos en la Baja Edad Media, el valle sufre las guerras banderizas entre las familias de los Salazar y los Velascos, de ahí á abundancia de torres en Mena. Hubo 27 de las que quedan 14.
Villasana capital del Valle conserva un casco urbano medieval de calles angostas y antiguos edificios como la casa palacio Ortiz de Matienzo ?abad de Jamaica?.

El convento de la Orden Concepcionista del siglo XVI y la torre de los Velasco siglo XV.

Dónde dormir:
Posada Don Saulo

Donde comer:
Mesón Don Pablo

Carretera Bilbao Reinosa, s/n.
C.P. 09586 Mercadillo de Mena
Valle del Mena
Burgos



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Ernesto Gallud

Comunicador y cronista gastronómico. Promotor del disfrute armonizado entre la comida y el vino.




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