¡No me gusta el café!


16-11-2007    |   


ARTÍCULOS





- ?No me gusta el café?.

Justo en el momento de decirlo, me di cuenta de que estaba metiendo la ?pata? y de que calladito estoy mejor, pero ya estaba dicho y no había vuelta a atrás, pongámonos en situación.

El otro día fui a cenar con una amiga (ya os hablé de ella en otra ocasión, la del oso y los árboles) cuando el camarero nos pidió si queríamos tomar algo más. Ella pidió un cortado y yo un té con limón, entonces fue cuando metí la pata.

- No te gusta el café!!
? No, bueno en realidad no lo sé, no he tomado nunca un café solo, como mucho y muy de vez en cuando un café con leche.

Y para acabar de arreglarlo añadí:
- ¡Con muy poco café!

Entonces empezó una discusión que duró un buen rato en el restaurante y mientras la acompañaba a su casa.

?Si no te gusta el café, no podrás preparar nunca uno que sea bueno. Yo le decía que sí, que una cosa no tiene que ver con la otra, que puedo ir a la tienda, dejarme aconsejar y comprar un buen café, utilizar un agua mineral adecuada, hacerlo con una cafetera de las de toda la vida, etc... y preparar un café de libro.

Su respuesta fue clara y concisa:
- Perfecto, muy bien, pero como no te gusta no le pondrás el cariño suficiente y si lo pruebas, no sabrás si está bueno o no porque no tienes con qué compararlo.

En realidad tenía razón, no solamente no me gusta beberlo, sino que también odio profundamente prepararlo, cuando viene gente a comer a casa, lo preparan los invitados. Pero no quería dársela (aunque en realidad yo le doy la razón y lo que ella quiera) y continuó atacando:

-Nunca sabrás distinguir si un café es bueno o no, ni lo más importante, apreciar su aroma, el sabor, ni qué tipo de café es el más adecuado a cada ocasión? por lo tanto, está clarísimo, no lo puedes preparar bien.

Al final y un poco a regañadientes le dije que sí, que vale, que ganaba ella, aunque la verdad es que no había discusión posible, tenía la razón desde el principio.

Acabado este punto empezamos con otro, si los sentimientos o los estados de ánimo, influyen a la hora de cocinar o si dependiendo de para quien cocinemos en ese momento, podemos aparcarlos y concentrarnos en lo que estamos haciendo, aquí estábamos un poco más de acuerdo, pero ya os lo contaré otro día.

Por si acaso empezaré a practicar con el café, de momento solamente a prepararlo, no me atrevo a más, no sea que un día (eso espero) tenga la ocasión de prepararle uno, pero amigos esto es otra historia.

TAGS    CAFÉ




COMPARTE   


Valoraciones y comentarios

Haz tu valoración:


  •    3
  •    0
  • 2 comentario(s)


   Yazz , 30-06-2017
No me gusta el café y creo que los bebedores de café pueden ser muy intolerantes
   Manuel , 15-03-2016
Que absurdo lo que dijo tu amiga, a mi no me gusta el café, soy camarero y preparo cafes de aupa y eso que ni soporto el olor del cafe que sale de la maquina. Mezclando el tocino con la velocidad como dicen



Agustí Solà

Cocinero autodidacta




Recibe las novedades y recetas
de nuestros cocineros
en tu email


SUSCRIBIRME







www.afuegolento.com ©1996-2017. Todos los derechos reservados. Textos legales Desarrollado por Sitelicon Ecommerce Services