La tan larga como apetitosa Navidad de Frida y Diego


13-12-2016    |   


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El muralista Diego Rivera y la pintora y poetisa Frida Khalo celebraban siempre la Navidad a lo grande. La fiesta en continuo empezaba el día 8 de diciembre, cumpleaños de Diego, seguía con las Posadas, fiestas que en México duran nueve días, tantos como los meses previos al nacimiento de Jesús, entre el 16 y el 24, para seguir con una opulenta cena de Nochebuena y banquetazos el día de Navidad y Año Nuevo, hasta tocar a su fin el día de Reyes. Casi un mes de gaudeamus y merendolas con familiares y amigos para festejar lo divino y lo profano; la vida.

 

Frida sentía verdadera pasión por la cocina, que para ella significaba inspiración y prolongación de su producción artística, al tiempo que reafirmación de su compromiso mexicanista-indigenista en la elaboración de un amplio repertorio de platos prehispánicos, en una cocina primitiva de leña y carbón que actualmente se conserva casi intacta en la casa-museo donde vivió el matrimonio y donde abundaban utensilios como el molcajete, mortero de piedra volcánica usado por los antiguos pueblos mesoamericanos. De su formación culinaria se había encargado Guadalupe Marín, “la Gata Marín”, divorciada de Diego un año antes de que Khalo y Rivera se unieran en matrimonio. La avispada alumna acabó siendo una virtuosa de los fogones y entre sus más celebradas recetas figuran desde el clásico y complejo Mole poblano a un sencillo postre de su invención, el Pay idiota, entre bizcocho y pastel manufacturado en sus manos con harina, huevo, azúcar, leche y mantequilla.

 

 

 

La esencia y catálogo de esa cocina que Frida tanto amó fue recogida por Guadalupe Rivera Marín, hija de Diego y Guadalupe, y Marie-Pierre Colle Corcuera, hija de Pierre Colle, el marchant parisino del matrimonio Rivera-Khalo, en el libro Las fiestas de Frida y Diego. En sus páginas figura, a título de ejemplo, el menú de la Nochebuena de 1942, celebrada en la casa de Matilde, la hermana de Frida.

 

 

 

Hacía tres años que el matrimonio se había separado y pasado dos desde que se volvieran a casar. Los pelillos de aquella sonada ruptura, tras el tórrido romance de Diego con Matilde y del no menos ardiente entre Frida y León Trostky, se habían echado definitivamente a la mar.

 

 

 

El menú imaginado y preparado por Frida consistió en Crema de cacahuate, Conchitas de róbalo, Pavo navideño, Ensalada de Navidad, Quesadillas de flor de calabaza, Pambazos rellenos, Tostadas, Revoltijo, Chícharos a la francesa, Buñuelos de rodilla y Cocada. Al final de aquel opíparo banquete, Frida le dijo a Diego aquello de su verbo favorito inventado: “Yo te cielo”.

 

TAGS    historia de la cocina FRIDA KHALO




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Miguel Ángel Almodóvar

Investigador y divulgador en ciencia nutricional y gastronomía




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