100 años de historia desde los fogones para despedir la última noche del año


23-12-2010    |   


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Plaza de Cibeles en 1910, al fondo  el Hotel Ritz

 

Por una empedrada Carrera de San Jerónimo bajan los tranvías a toda velocidad hacia la céntrica Plaza de la Lealtad, por ella pasean señores con su sombrero y mujeres cargadas con sus cestas, carros de caballos levantan el polvo a su paso por los caminos de arena del centro de Madrid, es 1910 en la Plaza de la Lealtad y allí comienza la historia de un lugar que cumple ahora 100 años, el hotel palacio Ritz.

 

  

 

A principios del siglo XX el rey Alfonso XIII volvía de sus viajes por Europa con el recuerdo de los palacios que había visitado impreso en la memoria. Madrid era una ciudad de intensa vitalidad, con edificios soberbios y hermosos jardines. Sin embargo, de un modo u otro le faltaba algo. El Rey fue el primero en ser consciente de cuánto ganaría la ciudad si contara con un gran hotel palacio de lujo inspirado en el hotel Ritz de París o Londres. El sueño del monarca comenzó a hacerse realidad y la edificación del Ritz, grandioso, luminoso y confortable había comenzado con el respaldo de la compañía de desarrollo Ritz. Charles Mewes, de París, y Luis de Landecho, de Madrid, fueron los arquitectos responsables, supervisado todo por Cesar Ritz. En poco tiempo, las paredes del futuro hotel sobrepasaban las magnolias, los cedros y las acacias del Prado y el deseo del rey Alfonso XIII de crear un hotel majestuoso a la capital de España se vio cumplido.

 

Es 2 de octubre de 1910 todo estaba preparado, el Rey Alfonso XIII preside una ceremonia de gala para inaugurar el Hotel Ritz Madrid, el lugar creado por César Ritz, genio autor de los tres “hoteles palacio” que aún llevan su nombre en Paris, Londres y Madrid. Jarrones chinos del siglo XVII, una valiosa araña de cristal en el vestíbulo, una imponente escalera alfombrada de nudo español de la Real Fábrica de Tapices, una cubertería de plata de 15.000 piezas, otra de oro de 750 piezas, una vajilla de Limoges de 20.000 piezas y 2.000 kilómetros de alfombras costosísimas equipan a este lujoso hotel. 5.628.530 pesetas fue el precio total del edificio (33.700€), de los cuales un millón (6.000€) fueron destinadas a la compra del solar, 2.600.000 pesetas (15.500€) a la construcción y los gastos de publicidad superaron las 17.000 pesetas (102€), un impresionante derroche económico para esos tiempos. El palacio hotel por esa época  ya se anuncia en los periódicos “En el sitio mejor y más sano y tranquilo de Madrid, cerca del Museo del Prado, la Bolsa, el Banco de España y el Congreso de los Diputados. 200 cuartos y salones. 100 cuartos de baño. Habitaciones con luz, servicio y calefacción desde 7 pesetas. Pensión completa desde 20 pesetas diarias”.

 

Desde ese momento comienza un largo camino convirtiendo a este hotel en autentico protagonista de la historia de nuestro país, huéspedes como Mata Hari, Heinrich Himmler, Alexander Fleming, Rita Hayworth, Ava Gadner, los Príncipes Rainiero, Grace Kelli, Burt Lancaster, Frank Sinatra, Elizabeth Taylor o mismísimo Dalí el cual vivió durante un tiempo en la habitación 110 fueron algunos de sus clientes. Durante la guerra civil, el hotel dejó de hospedar a sus huéspedes y se convirtió en un hospital.

 

 

Han pasado cien años y el hotel para celebrarlo entre muchas otras actividades a realizado durante este 2010 un laborioso trabajo desde los fogones para conmemorar estos cian años. Hace unos meses elaboró un menú donde se escogieron platos muy representativos que se sirvieron para festejar eventos relevantes durante la historia de este lugar.Cuatro platos y un postre con los que se recorrió la historia del hotel partiendo de las recetas originales adaptadas a los tiempos actuales. Un consomé "sevigne" servido durante el trigésimo aniversario del Cuerpo del Correos en 1912, colas de cigala estofadas en hojas de col, receta que se ofreció en la comida realizada en honor del presidente Mitterrand en 1982, lomo de merluza en costra crujiente de pan, néctar de pimiento verde y vinagreta de ibéricos, plato que actualmente se ofrece en el hotel, y para terminar el corazón de solomillo de buey "Périgueux" servido durante la cena de nochevieja de 1936. De postre los Crêpes Suzette originales de 1944. Una tarta conocida como la "Tarta Victoria" servida en el banquete nupcial de la boda del rey Alfonso XIII y la princesa británica Eugenia de Battenberg, la han degustado los clientes en el hotel durante este 2010 que estamos a punto de despedir.

 

31 de diciembre de 1910, el majestuoso hotel lleva algo mas de dos meses abiertos, los fogones trabajan a destajo para despedir el año, para ello sus cocineros trabajan en un gran menú, ese menú versionado renace este próximo 31 de diciembre cerrando el centenario de este emblemático hotel palacio, en sus fogones se cocinara lo mismo que en 1910. Todo empezara con un consomé doble de buey con caviar Sevruga Iraní, después medallones de langosta “Parisienne” al aroma de tartufo y patatas violeta, para continuar con suprema de lenguado a la americana y fricasé de setas de invierno. Después de un sorbete de piña al Armagnac, un carré de cordero de pré-salé con verduritas de temporada y humo de tomillo limonero para terminar con charlota soufflé al estilo Moscovita sobre coulis de frutos del bosque.

Un menú centenario para la ultima noche del año en el hotel Ritz, uno de los lugares protagonistas de la historia de la capital de nuestro país, en el que tuve el honor de trabajar y el lugar considerado además de un hotel un histórico palacio.

TAGS    MERLUZA CAVIAR VINAGRETA




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Quique Rodríguez

Cocinero, editor de contenidos para medios de comunicación y asesor gastronómico.




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