Benditas terrazas de Madrid


19-05-2015    |   


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Ya lo dice Quique González (y este señor no suele confundirse): “La ciudad de agosto es un quiosco cerrado, no hay nadie que se atreva a salir”. Quienes lo han pasado y aún pueden contarlo saben que sobrevivir un verano en la villa no es fácil y quizás la mejor forma, sino la única, de soportar estos meses sobre los sofocantes vapores de Madrid sea tirar de terraza al caer el sol.

Y, sin saber si fue primero el gusto de los vecinos por el terraceo o la fama de los áticos capitalinos, lo cierto es que en el centro de Madrid hay una buena lista de bares y restaurantes con deliciosos espacios al aire libre. Escondidos en alguna placita o rincón, rodeados de vegetación y bautizados con el nombre de ‘jardín secreto’ o ubicados en azoteas desde las que disfrutar de vistas que valen lo que cuesta la copa.

Probablemente repetirá el éxito de la pasada temporada una de las terrazas de moda: la del Gymage Lounge, en la azotea de los antiguos cines Luna. Desde aquí damos fe de que La Corredera Baja de San Pablo tuvo cola cuatro meses el año pasado para subir a ese ático de aires futuristas, con piscina, barra de cócteles y una carta de platos cuidados para picar. Y más áticos con agua: las terrazas del hotel Urban, en la Carrera de San Jerónimo, y del Room Mate Oscar, en Chueca, dos oasis no aptos para todos los bolsillos.

Entre esos jardines no tan secretos están Donde Mónica, un diminuto restaurante, coqueto y tranquilo, en el barrio de Salamanca ideal para hacer una parada y que ofrece recetas tradicionales con un toque moderno; el precioso Café del Jardín, en el patio del Museo del Romanticismo, en plena Malasaña; o el Bahiana Club, un bar con mucho encanto escondido a un lado de la empinada calle Segovia, en La Latina, y que vale la pena para visitar tanto para cenar algo como para tomar una cerveza.

No nos olvidamos de esos sitios ya tradicionales en cualquiera de los muchos listados de terrazas dignas de una visita, como The Penthouse, la lujosa azotea del hotel ME Madrid Reina Victoria, con vistas a la Plaza de Santa Ana; la terraza del Círculo de Bellas Artes, sin duda una de las mejores vistas del skyline madrileño; el ático del Hotel de Las Letras, en plena Gran Vía; o el concurrido Gau&Café, en el centro de Lavapiés, junto a una mítica corrala y en la cima de las Escuelas Pías -y con una carta que suele tener siempre alguna novedad y que sabe a Mediterráneo-.

Y para aquellos que sólo pisan sitios nuevos, y si es posible antes de que se corra la voz, también hay inauguraciones en la capital. Por ejemplo, ha abierto sus puertas en la zona bien de la ciudad El Gordo de Velázquez, un sitio elegante, con servicio de aparcacoches, que suma al espacio en tres alturas una terraza llena de flores y de cuyos fogones se encarga el chef Jose Maria Ibañez, que define su estilo como sencillo y clásico con un acabado actualizado.

TAGS    CERVEZA TINTO DE VERANO




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