El mestizaje


26-01-2000    |   


ARTÍCULOS





La razón por la que me he decidido a hablar del café Irlandés y no de otro, radica en la gran confusión existente tanto entre los profesionales de la hostelería como entre los clientes a la hora de hablar del ?auténtico? café Irlandés.



Como defensor de las elaboraciones bien hechas he observado y sufrido la imposibilidad de disfrutar de un café Irlandés preparado en base a sus ingredientes originales y servido correctamente.
Aún defendiendo que cada maestrillo tiene su librillo, aceptar de forma generalizada que tan rica combinación, no se parezca en nada al original, sería cuando menos impropio de aquellos que como yo y los gastrónomos que habitualmente leen estas páginas buscamos la perfección de las cosas.
Quizás lo mejor sea empezar hablando de su nombre: Café Irlandés, así llamado por la procedencia del Whisky con que se hace, diferente en elaboración y cata al resto de whiskies. En rara ocasión el Whisky es Irlandés aun pidiéndolo explícitamente, y en el mejor de los casos suele ser Whisky Escocés, cuya proximidad geográfica por lo visto lleva a confundirlos. Si tal es el caso no seremos muy desafortunados, ya que de lo malo malo, conoceremos la procedencia del mismo. Otro Whisky muy utilizado es el ?oferta y promoción?, es decir, el más barato del mercado, de intrigante procedencia y dudosa calidad.
Tanto o más desafortunados seremos, si vemos al barman elaborar el café Irlandés con el Whisky de esa botella medio escondida, de conocida o desconocida marca y con la etiqueta desgastada; el ?Blend? Whisky de la Casa que se elabora a base de embudo y botellas de tapón rellenable.
Hablemos ahora de la generosidad de ciertos barmans que en su afán de satisfacer al cliente, nos sirven un copazo doble de Whisky camuflado entre café y nata. Raro es el caso, del barman que mira tanto por la empresa, que utiliza el Whisky casi con cuenta gotas dando al café irlandés su justa medida y haciendo honor a su categoría de combinado, dónde los sabores no han de solaparse, sino hermanarse.
La aconsejada quema del aguardiente con la que procuramos rebajar el cuerpo de éste para que no anule al resto de los ingredientes, se debe realizar tras calentar el mismo someramente, de forma que una vez acercado a una llama prenda. Esta operación puede hacerse con el propio vaporizador de una cafetera express, como se viene haciendo por comodidad, pero por favor, limpien antes el mismo de forma que no encontremos restitos y desagradables sabores a leche antigua en nuestra elaboración.
Tas, tas, un poquito de azúcar para matar la acidez y endulzar los paladares, que se puede añadir una vez quemado el alcohol, o antes de hacerlo para dar así más cuerpo al mismo y evitar la excesiva mezcla de café y Whisky.
De la elaboración del café, parte fundamental de un buen irlandés, podríamos hablar horas pero ya que ese sería otro artículo, anotar que la proporción debería rondar 3/4 partes de café recién hecho y procedente de granos bien tostados, por 1/4 de Whisky.
Dada la dificultad que entraña para algunos barmans, colocar la nata ?líquida? sobre el café sin que ambos se mezclen, algunos (y no pocos) han optado por la comodidad de la nata montada de bote, la cual lejos de mejorar la calidad de los ingredientes del café Irlandés, dificulta el consumo de un combinado que se ha de beber sorbiendo lentamente desde el borde de la fina copa. La nata a utilizar ha de ser líquida, no montada, lo cual no quita que se engorde ligeramente con unos golpes de varilla o batidora, aproximadamente de 5 a 10 segundos para que coja cuerpo y no se mezcle con el café y el Whisky.
Existen dos maneras de presentar un café Irlandés: a tres colores (muy vistosa pero poco práctica) y a dos colores. Me voy a centrar en este último por ser la más antigua. Generalmente se nos suele servir en una cristalería de lo más variada, pasando desde la copa de agua hasta el copón destinado a los batidos familiares. Por muy bonita que quedé la presentación en una u otra copa, no hay que olvidar la funcionalidad de la copa del café Irlandés, que no ha de ser otra que la de no quemarse los dedos y que los ingredientes puedan ser bebidos en el orden correcto. Tan cierto es como que existe una copa especial para el servicio del café Irlandés, siendo ésta de cristal resistente al calor y con un asa (como si de una taza se tratase) y con las paredes rectas para evitar que el café con Whisky no sea bebido antes que la nata.
Matizaré esto último. Por desgracia nos hemos acostumbrado al sobrecito de azúcar y la cucharilla en el platillo del café Irlandés, lo cual nos incita a convertirlo en una mezcla de café con leche y Whisky, haciendo así inútil el esmerado y delicado trabajo del barman por evitar que los ingredientes se mezclen. Presentar los ingredientes del café Irlandés separados no tiene por objeto hacer ?vistoso? el Café, sino que éste se consuma como tal.
El deleite de beber un Irlandés radica en el contraste de temperaturas y texturas de sus ingredientes en boca, debiéndose beber primero un poco de café y Whisky ayudándonos con el labio superior a sujetar la nata, la cual beberemos al terminar de introducir el café en la boca.
Las decoraciones del café Irlandés casi siempre van en la misma línea; espolvoreando en la superficie de la nata bien café molido, canela, cacao o cualquier otro ingrediente que el barman vea conveniente. A este respecto diré que cada uno le debe dar su toque personal.
Mi intención es dignificar y reivindicar el auténtico café Irlandés, dado que cada día que pasa su mestizaje es mayor. La labor más importante la hemos de llevar a cabo los profesionales, elaborando el café Irlandés correctamente y educando (sin despotismos) al cliente en su correcto consumo, para que este disfrute del inmenso placer que representa el saborear el autentico y genuino Café Irlandés.

TAGS    CACAO CAFÉ




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Valoraciones y comentarios

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  • 1 comentario(s)


   Mrs Murphy's Kitchen, Santa Ponsa, Mallorca , 15-03-2016
Muy bien explicado, pero un detalle, el whisky escrito sin la letra 'E' es de Escocia u otro pais. Si es de Irlanda se escrbe whiskEy. La palabra whiskey viene de las palabras de nuestro segundo idioma oficial (irlandés): "Uisce beatha", que quiere decir "agua de la vida". La forma plural de la palabra "Whiskey" es "whiskeys", pero la forma plural de la palabra "whisky" es "whiskies". En los Estados Unidos, se usan las dos formas "whiskey" y "whisky".

Sláinte!

Les Serff




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