El sabor de Venezuela


17-01-2013    |   


ARTÍCULOS



 

Eva Martín   Un buen ejemplo de esto es la gastronomía que hoy en día es típica en Venezuela. Esta es el resultado de la mezcla cultural procedente de europeos (principalmente españoles, portugueses, italianos y franceses), africanos (a través de los esclavos traídos de África) y los nativos indígenas que allí habitaban. En su conjunto, se trata de una gastronomía ampliamente influida por la cocina mediterránea, pero aplicada a menudo a los ingredientes típicos de las tierras venezolanas.   Además, debido a su amplia extensión territorial, la diversidad de recursos agropecuarios y la pluriculturalidad propia de pueblo venezolano, la gastronomía varía según la región del país en la que nos encontremos. Hacia las llanuras, la tradición dice que hay excedentes de tierras para el cultivo y la ganadería; en las montañas andinas se dan muy bien los tubérculos; el centro del país es una mezcla de los dos anteriores; el sur, cercano ya a la selva amazónica, cuenta con buen terreno para la caza; y, como no, las zonas marítimas lidian mejor con el pescado.   Sin embargo, en líneas generales todo el país comparte una cocina típica basada en la preparación de platos que incluyen carnes de res, aves, pescados, tubérculos, vegetales, arroz y condimentos como la sal, el comino, el laurel, la pimienta, el ajo y el orégano. Son también muy utilizadas las frutas tropicales, el café, el cacao y el plátano.   En la actualidad, se mantienen recetas regionales, pero hay algunos platos que se comparten en todo el territorio nacional. El más famoso de ellos, y considerado como plato nacional, es el denominado Pabellón Criollo. En él, se dice que los ingredientes que lo componen evocan a cada una de las culturas que les han servido de influencia: el arroz blanco, a los europeos; los frijoles negros, a la raza africana; el plátano frito, a los indígenas originales de la tierra; y la carne mechada, que simboliza el mestizaje entre todos ellos.   Un complemento muy utilizado en Venezuela son las Arepas. Preparadas a base de harina de maíz, se trata de una pequeña bola de masa que se aplana y se cocina a la plancha o a la parrilla. Ésta proviene de los indígenas venezolanos, que molían los granos de maíz entre dos piedras. Una vez asada, la arepa sirve como acompañante de otros platos, o como plato único si se rellena. En la actualidad, es muy común ver a los “areperos” vendiéndolas rellenas de ingredientes muy variados por las calles del país.   En fechas navideñas, los venezolanos tienen también, como casi todas las culturas, un plato típico: la Hallaca. El nombre proviene del vocablo indígena “ayúa”, que en guaraní significa “mezcla”. Algunos estudiosos concuerdan en que este plato se originó con la llegada de los españoles, cuando los indígenas cogían las sobras de su comida y las mezclaban con la masa de maíz, para más tarde comerla sobre hojas de plátano, pues no contaban con utensilios. En su aspecto, se asemeja a un tamal mejicano, pero en su sabor, preparación y textura es totalmente diferente a estos. Para elaborarla se utilizan las hojas de plátano como base, encima de las cuales se extiende una masa de maíz pintada con semillas de onoto que le dan su color característico. En el centro, se rellenan con un guiso especial de carne de res y pollo, alcaparras, aceitunas, pasas y tiras de pimentón, todo ello picado muy fino y cocido al vino. Esta mezcla se envuelve en las hojas de plátano, se agarra con cuerdas y se cocina entre 45 minutos y una hora.    Existe también un último plato común a todo el territorio venezolano: El Asado Negro. Éste es el plato de abolengo de la cocina venezolana. Su origen se atribuye a las familias adineradas de las colonias, que mandaban elaborar platos exquisitos en sus cocinas para sus fiestas y visitas. La historia cuenta que en una de esas fiestas, en las que las criadas no daban abasto con todo el trabajo, una de ellas quemó por accidente el trozo de carne que estaba dorando junto a los aliños, y para tratar de ocultar el sabor le agregó azúcar morena y agua. Así, nació una receta que tiene como resultado una carne de aspecto negro acompañada de una salsa también oscura, con un sabor entre salado y dulzón. Una vez blanda la carne, esta se rebana en filetes finos para que todo se impregne de la salsa, y se sirve con arroz blanco o puré de patatas, verduras y ensalada.   Como podemos comprobar, Venezuela cuenta con una interesante historia gastronómica que tiene como resultado platos buenos y, además, curiosos. Así que, para todos los amantes de la buena cocina, no estaría de más probar el sabor que Venezuela nos ofrece.

TAGS    ARROZ POLLO CACAO PESCADO VINO




COMPARTE   


Valoraciones y comentarios

Haz tu valoración:


  •    0
  •    0
  • 0 comentario(s)





A fuego lento

Desde 1996, el magazine gastronómico en internet




Recibe las novedades y recetas
de nuestros cocineros
en tu email


SUSCRIBIRME







www.afuegolento.com ©1996-2017. Todos los derechos reservados. Textos legales Desarrollado por Sitelicon Ecommerce Services