La vendimia


01-08-2013    |   


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A esta consideración hay que añadir otras como son, el clima, la zona de producción, el tipo de uva y el tipo se vino que se quiere obtener.


Como norma general a mayor latitud la uva madura más tarde. A mayor altitud por el contrario madura antes. También maduran antes las uvas más al sur en el hemisferio norte y más al norte en el hemisferio sur. Las uvas blancas maduran así mismo, antes que las tintas.


Y en cuanto al tipo de vino, hay que tener en cuenta que un mayor porcentaje de azúcares, aumenta el grado alcohólico; que los ácidos del vino son necesarios en mayor o menor medida, para evitar la proliferación de bacterias y que los componentes aromáticos del vino van variando a lo largo de la maduración de la uva y que estos son, los que le confieren los distintos caracteres organolépticos al vino.


Existen dos tipos de vendimia:


Manual, se utiliza para vinos de alta calidad o espumosos. Con este método se eligen los racimos uno a uno, para seleccionar los mejores, pero se encarecen los costes y el agricultor tiene un trabajo más arduo y lento.


Mecánica, esta es lógicamente más barata y además no necesita de personal cualificado, por lo que se está imponiendo a marchas forzadas en muchas comarcas vinícolas, debido a la escasez de esta mano de obra cualificada.


La vendimia también puede ser:


Escalar, en la que se van recogiendo los racimos en días sucesivos, según vayan madurando.

 

Tardía, consiste en recoger la uva más tarde para aumentar el porcentaje de azúcares, así conseguimos un vino de mayor graduación alcohólica, se utiliza por ejemplo para elaborar los vinos generosos.


Sea cual sea el método elegido hay que tener en cuenta una serie de precauciones para que las uvas recogidas, estén en las mejores condiciones.


Entre estas condiciones figuran:


No recoger la uva mojada, porque alteraría la calidad del mosto.

No vendimiar en las horas de más calor, porque podría iniciarse la fermentación.

Depositar los racimos en contenedores poco profundos, para evitar que se aplasten las uvas.

Transportar las uvas rápidamente, para iniciar el proceso de vinificación evitando maceraciones o fermentaciones indeseadas.


Una vez recogida, se lleva en los contenedores hasta la tolva de recepción y de allí directamente a la estrujadora, donde se somete a un proceso de aplastado para obtener el mosto o zumo de la uva,  pero sin romper los elementos duros como pepitas u hollejos, que contaminarían este con olores y sabores indeseables, además de acidificar el vino. Del estrujado surge una pasta viscosa que es trasladada a un conjunto de presas, sin que le de el aire, iniciándose el proceso de elaboración del vino que se quiere obtener.


De realizar una buena recogida de uva, depende en gran medida la calidad del vino, así como de las instalaciones donde se procesan, el grado de limpieza de las mismas y las tecnologías adecuadas.


España puede enorgullecerse de tener algunas de las mejores bodegas del mundo.


Una vez acabada la recolección, es costumbre celebrar la fiesta de la vendimia, en la que se expresa todo el regocijo por una buena cosecha.


Estas fiestas se celebran a lo largo de toda la geografía española y actualmente se han convertido en un atractivo turístico más. En estas fiestas se aprovecha para hacer degustaciones, concursos, etc. En definitiva, para promocionar el producto del que vive esa comarca: el vino. Se celebran con gran afluencia en La Rioja, Valdepeñas, Navarra, Requena, Rueda, etc.




 

TAGS    VINO Rioja




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